Las obras del garaje afectarán cada día a once mil vehículos

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La canalización del regato se excavará bajo la rotonda de Luz Salgada

05 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Por segundo verano consecutivo, Vilagarcía se enfrenta a la irrupción de unas obras capaces de influir profundamente en el denso tráfico que soporta el centro de la ciudad. Si el año pasado fue el turno del regato que desemboca en la playa de A Concha, cuya canalización afectó a la avenida Rosalía de Castro, en esta ocasión es la corrección del afluente que cruza un garaje en Rodrigo de Mendoza la que se asoma en el complejo horizonte estival de la circulación rodada. Si se cumplen las previsiones que esta semana comunicaba Augas de Galicia al Concello, y las obras comienzan el mes que viene, la intervención tendrá que convivir con el tránsito de al menos once mil vehículos diarios, que obviamente será preciso regular.

Este cálculo sobre la intensidad de tráfico es muy comedido, pues se trata del último dato que maneja el Ministerio de Fomento, titular de la carretera, con respecto a la circulación diaria en la N-640, la avenida de Rubiáns, en el punto en que desemboca en la rotonda de Luz Salgada. El tránsito, en realidad, debe de ser mucho mayor, puesto que en la misma glorieta confluyen las avenidas Rodrigo de Mendoza y Juan Carlos I, las arterias que articulan el centro de la capital arousana. Probablemente alcance los veinte mil vehículos. Sucede, sin embargo, que el Concello de Vilagarcía carece de un registro actualizado sobre el volumen de desplazamientos en las vías urbanas, por lo que no existe un dato preciso que ofrecer.

Lo importante, en definitiva, es que la nueva canalización por la que discurrirá el afluente de O Con que hoy cruza un garaje a través de una acequia se excavará bajo la rotonda de Luz Salgada, un punto estratégico del entramado urbano de la capital arousana. De acuerdo con la propuesta de la antigua concejalía de Xestión do Territorio, aprobada por Augas de Galicia, la intervención será menos voluminosa que la diseñada inicialmente. Aquel primer documento se internaba en la propia avenida Rodrigo de Mendoza, cortando la circulación en al menos dos puntos diferentes. Ahora, la idea es trabajar desde la parte posterior de los dos supermercados de la zona -la actual canalización se inicia entre ambos establecimientos- hasta el parque de A Coca, a través de la calle Florida.

El tráfico necesita un plan

Por el momento, ni el ente autonómico ni la empresa que desarrollará los trabajos -el contrato está a punto de firmarse- se han dirigido al Concello para articular un plan de actuación que minimice el impacto sobre el tráfico. Algo que, obviamente, resulta imprescindible.