Un vecino exige medidas tras el ataque a una niña y el saqueo de un gallinero
24 may 2014 . Actualizado a las 06:58 h.El asentamiento de Berdón, a un paso de uno de los campos de fútbol municipales más saturados de Vilagarcía, y la inmediata depuradora constituyen su zona de operaciones. En ella campa por sus respetos una manada compuesta por medio centenar de perros descontrolados, calcula el vecino del lugar que ayer denunció ante el Concello, por segunda vez en los últimos cinco meses, las correrías de los canes. Lo hizo tras comprobar cómo, de madrugada, un grupo de cuatro animales se introducían en un gallinero de su propiedad para saquearlo a placer. «Tiña once galiñas, mataron dúas e nin sei cantas deixaron feridas», explica el hombre. Uno de los ejemplares, que describe como un pitbull, fue incapaz de sortear de nuevo la verja que rompieron antes de abalanzarse sobre las aves. Y allí quedó el corpulento chucho, encerrado hasta que la esposa del denunciante le abrió la puerta.
Riesgo físico e higiénico
El pitbull ignoró a la mujer en esta ocasión. Lo cual no quiere decir que los animales no se atrevan a atacar también a las personas. Muy al contrario, una niña de siete años pudo sufrir algo más que un susto cuando, hace una semana, paseaba en bicicleta cerca de la depuradora. Uno de los perros corrió hacia ella y le echó la boca. La pequeña pudo apartar el pie, de forma que el can dio con sus dientes contra uno de los pedales del vehículo. «¿Que pasa se un día as feridas non son para unha galiña, senón para unha persoa? ¿Imos limpar tamén o sangue?», se pregunta el denunciante, quien exige de los responsables municipales la adopción de medidas inmediatas contra sus propietarios. Porque los chuchos, asegura, tienen dueños. Otra cosa es que se desentiendan de ellos y que invadan a su gusto fincas ajenas.
La higiene es otra cuestión que tampoco sale bien parada en la denuncia del vecino de Berdón. «Teñen pulgas, teñen sarna, non están vacinados... Ao final vai estar mellor atendida a canceira municipal cós veciños de Trabanca-Badiña», expresa el hombre en la reclamación que acaba de registrar en el Concello.