21 may 2014 . Actualizado a las 06:56 h.
O Grove tiene un curioso sistema de gestión de las emergencias. Cuenta con un amplio y organizado grupo de voluntarios que ayudan a reforzar un servicio formado por una docena de personas. No solo se ocupan de las emergencias. Desde hace años asumen los servicios de socorrismo y salvamento en las playas. Y también los incendios forestales que se registran durante la temporada estival. Si no hay subvención y los voluntarios cesan en su actividad, el municipio podría quedarse sin estos dos servicios. El problema es que la partida con la que actualmente el Concello financia tanto a los socorristas como a los que apagan los incendios, sería insuficiente para prestar estos dos servicios de otra manera.