Parlez vous français? Desde luego los más de quinientos chavales que ayer se reunieron en Vilanova sí que lo hablan, mejor o peor, pero se hacen entender. Son alumnos de francés de los institutos de A Basella (Vilanova) y A Illa de Arousa, junto a otros llegados de centros de Secundaria de Neda, As Pontes y O Porriño. Todos ellos participaron en el Festival de la Francofonía que se celebró en tierras de Valle-Inclán y que por segundo año consecutivo organiza el centro de A Basella. No es casualidad. Nieves Vecilla lo organizaba en los años anteriores en Ferrol Terra pero con su traslado a O Salnés, se trajo también el festival.
Haciendo creps
Nieves y Minia Romay son las encargadas de dar francés en A Basella, y lo hacen con tal entusiasmo que los matriculados en la asignatura en este instituto baten récords. Actualmente suman unos 200, de los que buena parte son de tercero y cuarto de la ESO y de Bachillerato, donde la asignatura no es obligatoria. Y es que cualquiera no se apunta. Hacen de las clases mucho más que estudio puro y duro. Tan pronto organizan un festival, como un viaje a París o a Bélgica -el 14 de junio se van a visitar el Parlamento europeo- como se inventan una clase bajo el título «Cociñando na aula de francés». Y es que, explica Nieves Vecilla, la idea es que la asignatura trascienda el idioma y sirva, además, para aprender la cultura y costumbres galas. Así que si toca hacer crepes para todo el instituto coincidiendo con la festividad de la Candelaria, los alumnos se ponen manos a la obra. Esta semana vuelven a ponerse detrás de los fogones con motivo de una muestra de la gastronomía francesa, que permitirá a los alumnos comer crepes y quesos franceses comprados para la ocasión.
Sin playa
Ayer lo que tocó fue entonar. Hasta el pabellón de deportes de Baión se fueron los alumnos de los cinco institutos para interpretar a lo largo de toda la mañana numerosas canciones, de Francia y en francés. Los vilanoveses cantaron Je ne se pás y Une sourire, entre otros temas, a razón de uno por cada clase, y así estuvieron hasta las dos y cuarto de la tarde. La previsión era comer en la playa pero el sol falló y hubo que hacerlo en el pabellón de Vilanova, desde donde se trasladaron a la casa de O Cuadrante. Los chavales llegaron el lunes y hoy están ya de vuelta en cada centro después de dos días de convivencia con alumnos que, hasta ahora, solo conocían vía Internet. Si Nieves y Minia se empeñan, la mayoría se reencontrarán el próximo curso.