Es una de las comunidades más populosas de la comarca, junto con la de Dimo (Catoira). Cuenta con más de un millar de comuneros «porque aquí démoslle entrada a todos os veciños que están empadroados no Concello». Así lo decidieron ya en 1984, cuando se constituyó, y así sigue siendo para quienes quieran solicitarlo. Para lo que no hay candidatos es para ponerse al frente de la entidad, pese a que Juan Jesús Diz y su equipo llevan muchos años pidiendo el relevo. Entre tanto, les toca a ellos gestionar las 139 hectáreas de monte comunal de A Arousa, en donde también hay, y mucho, monte privado. La de A Illa es paradigma de la comunidad que ha colaborado en la consecución de servicios y obras públicas. La comunidad cedió el terreno para construir el instituto de acuicultura (Igafa), el criadero de almeja (hatchery) y la depuradora de residuales. Y si hace falta terreno para una plantación del colegio, ahí está el monte a disposición de los niños. Como otras, nunca ha repartido beneficios entre los socios. «O que se gana é para reinvertir no monte», explica Diz. Y no son partidarios de talar más madera de la necesaria. «Interésanos que as árbores estean aí para protexernos dos ventos e para protexer o medio».
Comunidad de A Illa de Arousa