Tan solo tres edificios se dieron de alta en Vilagarcía en todo el 2013

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Las quince licencias restantes concedidas son de viviendas unifamiliares

23 feb 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

Son muchos los síntomas que delatan la caída en picado de la actividad constructiva en Vilagarcía. Y con ella, del conjunto del negocio inmobiliario. A la espera de los anunciados brotes verdes, que algunos comparan con ironía con el título de cierta película de éxito, factores como el descenso del movimiento de cemento registrado por la Autoridad Portuaria resultan más que elocuentes. A la vista, la paralización de urbanizaciones como una de las tres que comenzaron a levantarse frente a la playa de A Concha, en la antigua Villa Güimil. Para los amantes de los números, el Concello acaba de informar de un dato verdaderamente contundente: a lo largo de todo el año pasado únicamente se concedieron en la capital arousana 18 licencias de primera ocupación. Quince de ellas tuvieron como destinatarias viviendas unifamiliares, mientras que tan solo tres se otorgaron a bloques. Es decir, solo tres edificios fueron dados de alta y aptos para ser habitados a lo largo del 2013.

El dato entraña una disminución con respecto al paupérrimo ejercicio anterior, puesto que el número de permisos de habitabilidad se limitó en el 2012 a 25, de los cuales cinco correspondieron a bloques de viviendas frente a veinte unifamiliares.

El frenazo contrasta con la vorágine en la que Vilagarcía se vio envuelta durante la primera década del siglo. Se antoja un sueño, pero en noviembre del 2008, hace poco más de cinco años, los constructores hacían piña en torno a la Cámara pasa solicitar del gobierno local que, ante el volumen de peticiones, agilizase la concesión de licencias. Las cosas en Cambados no están mucho mejor. El año pasado, dos permisos fueron autorizados y dos rechazados. Pero ni uno solo para bloques de viviendas.