Vilagarcía, campo abierto

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

De izquierda a derecha Tania García, Helena Mariño, Tomás Fole y Juan Fajardo .
De izquierda a derecha Tania García, Helena Mariño, Tomás Fole y Juan Fajardo . Mónica irago< / span>

A día de hoy, existen tantas buenas razones para pensar en una victoria suficiente del PP como en un gobierno zurdo a tres bandas

02 feb 2014 . Actualizado a las 06:44 h.

Con las elecciones municipales a tiro de año y medio, y bajando, el futuro político de Vilagarcía constituye un enorme interrogante para el que los inminentes comicios europeos apenas servirán como termómetro. Sería sencillo aplicar en las distancias cortas aquel adagio que acompañó al bipartito PSOE-BNG una vez derrocado el fraguismo: si tras dos décadas de don Manuel no se marcaban distancias con respecto a las fuerzas populares, malo. Y malo fue. O bueno, según el criterio de quien lo aprecie. Así que, aunque cabría esperar que, después de la prolongada etapa socialista en la alcaldía, el retorno del PP al poder inaugurase un ciclo amplio para los conservadores, tal y como va transcurriendo el mandato pocos se atreverían hoy a afirmarlo. La contienda se presenta muy abierta y existen tantas buenas razones para pensar en una victoria suficiente de la gaviota como para pronosticar un patinazo por la diestra que diese paso a un gobierno a tres bandas en la capital arousana.

Partido Popular

Una vela para las obras y otra para la mejora económica. Superado el ecuador de uno de los mandatos más convulsos que se recuerdan -18 colectivos han manifestado diferentes reivindicaciones desde junio del 2011, instituyendo un promedio de protestas en el pleno que bate cualquier récord conocido: 1,3 por sesión- el equipo de Tomás Fole confía en un final de trayecto trufado de inversiones como bálsamo electoral. De momento, la Diputación se ha comprometido a hacer su parte, y no es poco. El pabellón de Castelao y el parque de A Xunqueira se llevarán, ahí es nada, 610.000 euros. Los conservadores se encomiendan a que el desgaste derivado de los recortes generalizados pueda frenarse en caso de que, además, el personal empiece a percibir síntomas de mejora en lo económico.

PSdeG-PSOE

Una mano en la izquierda y otra en el centro. Si el denominado sector crítico plantea un candidato, el PSOE de Vilagarcía celebrará primarias en otoño. Desde hace años, siempre que las dos corrientes del partido se han enfrentado ha vencido la oficialista, lo que en esta ocasión supondría que Tania García (todo apunta a ella) asumiese el reto de encabezar la candidatura. Existe, claro, un riesgo de división, de desmovilización, si las heridas internas no se cauterizan de una vez. En el lado positivo de la balanza, los socialistas son, estructuralmente, la única fuerza de la izquierda capaz hoy por hoy de tender una mano a ese centro ideológico que se antoja imprescindible para doblegar a los conservadores.

BNG

En busca de una nueva identidad. Para bien y para mal, el BNG se encuentra hoy en las antípodas de la formación que tocó poder en el 2007 con Castro Ratón al frente. María Villaronga es su baza. Una candidata nueva, que debe darse a conocer, para un frente en busca de identidad. Por algo, la crisis de las mociones tipo no desembocó en una acción conjunta de la oposición. El Bloque necesita marcar distancias, también en Vilagarcía, para evitar las fugas del electorado hacia una virtual reedición municipal de AGE.

Esquerda Unida

Esperando a la coalición. La gran incógnita por la izquierda consiste en conocer hasta qué punto Juan Fajardo (nadie duda de su presencia al frente de la lista) podrá trasladar a Vilagarcía el fenómeno AGE. Siempre, claro está, que la coalición con Anova -el tirón de Beiras sigue siendo fundamental- y los ecosocialistas se repita. Y, no menos importante, si será capaz de crecer sin menoscabar a sus teóricos socios de gobierno para socavar realmente al PP.>