La agrupación de Cambados sigue faenando, pero con topes reducidos
22 ene 2014 . Actualizado a las 06:56 h.La cuesta de enero también se nota en las lonjas. Tras las Navidades, los precios del marisco suelen caer en picado. Y este año no ha sido una excepción, todo lo contrario. La cotización de la almeja se ha dado tal batacazo en las lonjas -la caída ha superado en algunos casos el 50 %-, que las mariscadoras están tomando medidas para intentar adecuar la oferta a una demanda inexistente. Y es que, tal y como confiesan los depuradores, «el mercado está muy parado».
Así que, ante la ausencia de compradores, el marisco «estase a regalar» en las lonjas, en palabras de la presidenta de las mariscadoras de Vilanova, Dora Nogueira. Tras la última seca, en la que la almeja japónica se ha vendido a 5,40 euros y la fina a 8 euros en las instalaciones de O Cabo, las mariscadoras están dispuestas a dejar de salir al mar si las cosas no cambian. Así que el día 29, cuando empiece una nueva seca, «imos mirar como van os prezos, e se seguen baixos, paramos».
No serán las primeras en hacerlo. Las mariscadoras de Vilaxoán, Carril, O Grove y A Illa han cerrado la semana antes de tiempo, cansadas de que su trabajo no les deje apenas beneficio. Las vilaxoanesas llevan desde el jueves pasado sin ir a faenar y no volverán a meter los pies en el agua hasta el próximo miércoles. «En estos momentos, ni para el seguro nos da», explican desde la agrupación. Y desean que «con el Carnaval, la cosa cambie» y los precios se contagien de la fiesta.
En A Illa y O Grove, las mariscadoras también han decidido no acabar la marea. Las isleñas hicieron el último intento el lunes, y «vendo o que había, decidimos que non vale a pena irse mollar para non gañar nada». Las mecas, por su parte, no saldrán hoy a trabajar: hoy es festivo local y, pese a ello, tenían previsto salir a faenar. Sin embargo, ante los bajos precios decidieron cambiar de planes y dedicarán la jornada a hacer trabajos de limpieza y mantenimiento en sus concesiones.
Solo en Cambados parecen las mujeres dispuestas a seguir trabajando, aunque con menos tope del habitual. «Non hai moita demanda», reconoce Isabel Pérez, la presidenta de las mariscadoras. «Pensamos en parar, pero tamén pensamos que ten que haber marisco na lonxa para quen o precise», concluye.
«Pensamos en parar, pero tamén pensamos que ten que haber marisco na lonxa»
Isabel Pérez
«Hoxe xa non fomos. Non vale a pena irse mollar para non gañar nada»
Sita Castro