Pequeños herederos del espíritu de Julio Camba

AROUSA

MARTINA MISER

14 ene 2014 . Actualizado a las 06:52 h.

Los alumnos de 4ºA del colegio Xulio Camba apilan, en el vértice izquierdo de sus pupitres, tres diccionarios: el de español, el de gallego y el de inglés. Los rapaces los manejan con rapidez cada vez que una palabra desconocida entra en sus vidas. Y es que no hay vocablo desconocido que pase desapercibido en esta clase, donde todo se busca, todo se investiga, todo es objeto de análisis y descubrimiento.

Carlos Navia es el profesor que ha asumido el reto de presentar a sus pequeños alumnos cuantas más palabras, mejor. Autor de varios artículos y materiales didácticos innovadores, Navia no pierde la ocasión de aplicar en sus clases lo que predica en sus escritos. Así que, para enseñar a sus alumnos a mirar a su alrededor y a transmitir con palabras lo que ven, ha decidido convertir su clase en la redacción de un periódico y a sus pequeños alumnos, en un equipo de intrépidos reporteros.

Novas de Vilanova es el paraguas bajo el que cada semana este equipo organiza su mundo en cuatro secciones: las noticias que atañen al colegio, las que relatan lo que ocurre el pueblo, las que abarcan a toda la comarca, las estrictamente deportivas, y el tiempo, que este año está dando mucho de qué hablar. Cada redactor debe aportar al periódico una información sobre el tema que quiera -siempre y cuando nadie se le haya adelantado y le haya pisado la exclusiva, claro-, y una sección fija: bien sea un Sabías que..., un epígrafe en el que comparten conocimientos curiosos de cualquier memoria, bien un Recorda que..., donde se reseñan normas ortográficas.

Aunque los periodistas nunca deberían ser noticia, en este aula del Xulio Camba se rompe la norma. Alberto, un chaval con cara de pillo que se sienta en primera fila, apunta raudo en su libreta: «Novas do colexio: No colexio Xulio Camba, unhas periodistas foron entrevistadas pola clase de 4ºA». Es cierto. Después de ser ellos los entrevistados -nos confesaron, por ejemplo, que la sección de deportes es la que les resulta más atractiva-, estos pequeños reporteros pasaron a la acción y se pusieron a preguntar. Del trabajo en prensa les interesa todo. Desde de dónde salen las noticias, hasta cómo es posible que se haga un periódico en un solo día. Desde cómo se organiza una jornada de trabajo hasta cómo se hace un titular.

A preguntar es una de las muchas cosas que los rapaces aprenden gracias a su periódico escolar. Y saber preguntar es el primer paso para saber otras muchas cosas, créanme. Mientras toman notas y redactan sus noticias, los chavales ganan agilidad en el arte de resumir lo que han visto, vivido o escuchado. Cuando se sientan ante el ordenador se aproximan de una forma responsable al uso de las nuevas tecnologías. Y, sobre todo, aprenden a trabajar en equipo, que nuca está de más.

Dejamos a nuestros pequeños colegas, que han sacrificado el recreo para hablar con nosotros, dispuestos a seguir con su clase y con sus cosas. Quizás con el tiempo descubramos el nombre de alguno de ellos firmando alguna información sobre Vilanova, alguna crónica de un partido de fútbol, o alguna crítica musical. Y es que en la clase de Carlos Dávila hay escritores de todo tipo. Y muchos periodistas que se visten con ropa infantil, sí, pero que son capaces de reconocer la noticia cuando la tienen delante. «O outro día viñeron facer unhas reparacións no patio do recreo, e unha das rapazas entrou correndo na clase para coller a libreta de notas e ir indagar por que había un camión dentro do recinto escolar», cuenta el profesor. Quién sabe si no será el tema de portada del próximo número del Xulio Camba.