Los populares de Cambados, Meaño, O Grove y tal vez Vilagarcía celebrarán sus cónclaves antes de las elecciones
22 dic 2013 . Actualizado a las 06:55 h.Aunque como en todas partes también en la casa de la gaviota cuecen habas, el Partido Popular de O Salnés navega sobre una balsa de aceite. Con la única excepción de Sanxenxo, convertido en un problema que la dirección conservadora atribuye a las veleidades urbanísticas de una familia en concreto, el resto de las agrupaciones de la comarca atraviesan un momento de placidez pocas veces visto.
Salvo tres plazas -la alcaldía nacionalista de Pontecesures y las socialistas de A Illa y Catoira- los populares gobiernan en todos los municipios de la orilla sur de la ría de Arousa. Algo que por lógica aporta tranquilidad y sosiego. Con eso y con todo, el ciclo de los congresos locales está a punto de iniciarse en varios puntos fuertes del PP comarcal. La primera de las agrupaciones que renovará su ejecutiva es la de Cambados, con mando municipal ininterrumpido desde 1987.
La última vez que la gaviota cambadesa acudió a un cónclave interno Cores Tourís, después senador y actualmente delegado de la Xunta en Pontevedra, todavía era regidor. Su formación, como tiene por costumbre, realizó en su momento la transición que encumbró a Luis Aragunde, pero para que el círculo se cierre convenientemente falta el colofón oficial de un congreso que, en su caso, tendrá lugar a finales de febrero. Bien por pura inercia, bien por ahorrarse un posible encontronazo con el entorno de Anabel Carro, dispuesta por aquel entonces a disputarle la alcaldía al sucesor de Tourís, los populares no lo convocaron en su día. Poco importa, en realidad, ante la consolidación incontestable que el resultado electoral del 2011 aportó a Aragunde.
También el PP de Meaño se prepara para dar naturaleza orgánica oficial a la sucesión de una figura clave, el alcalde Jorge Domínguez, fallecido el año pasado. A diferencia de la vecina plaza de Sanxenxo, ninguna nube parece ensombrecer el horizonte de Lourdes Ucha en su camino hacia las elecciones municipales del 2015. Otro tanto sucede en O Grove. Aunque las tensiones inherentes al pacto que mantiene con Fredi Bea y Aida Filgueira desprenden crujidos internos de vez en cuando -no ha gustado a una parte de la parroquia popular meca el asunto de la liberación de la concejala independiente asociada-, Miguel Ángel Pérez no tendrá problemas a la hora de celebrar su propio congreso antes de los comicios locales.
Queda Vilagarcía. No existen urgencias en la más importante de las alcaldías populares en la provincia. Para empezar, porque está reciente todavía el congreso del 2010 en el que Tomás Fole se impuso a Javier Puertas para, un año más tarde, ganar el bastón de mando. No es que falte debate interno. Pero de ahí a que alguien articule una alternativa media un mundo. Con todo, tal vez también se convoque antes de la cita con las urnas.
LA COSA POLÍTICA