De acuerdo con la información facilitada ayer por el Concello de Vilagarcía, el responsable de cualquier multa, expediente o atestado es el propio agente que lo instruye, desde el momento en que lo abre hasta el momento en que lo cierra y le da traslado para que continúe su tramitación. El proceso es, fundamentalmente, el siguiente: el policía en cuestión recopila toda la documentación al respecto y elabora su propio informe. Esta documentación se deposita en una carpeta a la atención de quien, en función de los turnos, ejerza la responsabilidad sobre el servicio. Dicha carpeta se encuentra en el departamento de Prevención, el único que permanece atendido de forma personal las 24 horas del día.
En ese punto finaliza la responsabilidad del instructor. El siguiente paso consiste en el traslado del atestado a la secretaría del Concello y su posterior remisión al juzgado.
La carpeta que fue violentada
La carpeta de Prevención es la que la jefatura de la Policía Local menciona en las conclusiones de la investigación interna realizada en el 2007. Entonces, la responsable del cuerpo llegaba a la conclusión siguiente: «Alguén -es de suponer que el autor de la filtración- violentou o sobre en que se deixou o ateigado á miña atención». La identidad de esa persona jamás fue averiguada a pesar de la gravedad que entraña algo así.