El arrepentido acusa a Garzón y la cúpula antinarcotráfico de Galicia de «traidores» y dice que teme por su vida
30 nov 2013 . Actualizado a las 06:58 h.Muy a pesar de la Fundación Galega contra o Narcotráfico (FGCN), el arrepentido de la Operación Nécora Manuel Fernández Padín, se convirtió anoche en el protagonista de la gala de las Nécoras de Ouro. Cuando el presidente de la fundación, Manuel Cachaldora, todavía seguía con su discurso en el escenario, Padín se puso en pie pancarta en mano señalando con el dedo acusador a autoridades judiciales y políticas, y no dudó en poner nombres propios. «Garzón es un traidor y Avendaño y Felipe Suárez, son más de lo mismo», indicó en alusión a destacados personajes de la lucha contra el narcotráfico en Galicia. «Jugasteis con mi vida después del servicio que hice a la sociedad», señaló en alusión a sus confesiones, que dieron pie a la Operación Nécora en los noventa. «Si no fuera por nosotros -el plural incluye al arrepentido Portabales- ni Oubiña ni Charlín hubieran ido a la cárcel». Y entre reproche y reproche dijo que vivía en «la miseria» y que temía por su vida. «Los narcos me quieren matar, el PSOE me abandonó», señaló en alusión a la retirada de la custodia policial. Hasta sacó a relucir al senador Rivera Mallo «que hizo cosas con Falconeti»
El presidente de honor de la fundación, Felipe Suárez, se encaró a él para reprocharle su actitud. «Estás muy mal», le espetó en varias ocasiones. Y desde el atril, Cachaldora le pedía que abandonase la sala. «Hazlo por mí». Pero Fernández Padín aún se demoró unos minutos de irse y lo hizo gritando «aquí hay amigos de ellos [los narcos]» y arropado por el aplauso de parte de público. Entre tanto, las autoridades asistían atónitas a la escena. Allí estaban el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda, el subdelegado del Gobierno, Antonio Coello, y el presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, entre otros muchos.