Si no puedes viajar, aprende de nuestros extranjeros

AROUSA

JULIÁN MARTÍNEZ

Dicen que no hay como viajar para aprender a comprender el mundo, valorar las diferentes formas de pensar y de vivir de sus pueblos y hacerse rico descubriendo lo mucho que dos desconocidos separados por miles de kilómetros pueden enseñarse entre sí. La crisis está obligando a decenas de miles de paisanos por la fuerza de la necesidad a ver si es así. Y a otros muchos de los que se quedan a ni soñar con salir al paso de nuevos horizontes, experiencias y modos de saber vivir ajenos. Afortunadamente, es este un camino de doble dirección. Y en un mundo globalizado, son muchos los que vienen de fuera a pasar un tiempo entre nosotros atraídos por un país afamado por hacer de la diversión su marca de identidad. Y con ellos, pedacitos de su forma de mirar y exprimir la vida, que a algunos no les da reparo compartir. Como ayer se vio en el pinar de la playa de A Concha y en la Escuela Oficial de Idiomas de Vilagarcía.

Slacklining

Este es el nombre del deporte en el que ayer se iniciaron los integrantes de la Asociación Vilagarcía Esgrima (AVE). El club capitaneado por la cambadesa Araceli Bugallo ha acogido en su seno a cuatro de los profesores asistentes de inglés repartidos por la comarca arousana gracias a un programa del Estado español. Los matrimonios Stephanie y Cory Olsen, de Seattle, y Alyssa y Robin Wabalickis, de Wisconsin. Los cuatro se apuntaron a esgrima por curiosidad, al coincidir Cory y Araceli en el mismo instituto. La pareja de Seattle quiso agradecer la hospitalidad de la gente del AVE mostrándoles un deporte que, explica Stephanie, es originario de Europa y se practica mucho en su universidad. Viéndolo, un nativo del lugar lo llamaría funambulismo. «Difícil», dicen al unísono los tiradores del AVE cuando se les pregunta por el slacklining. Pero «engancha».

Ceilidh dance escocés

Mientras, en la Escuela de Idiomas, el violinista escocés Robin Duncan encabezó el ceilidh dance con el que el departamento de inglés del centro quiso mostrar esta tradicional reunión escocesa con música y danza. Xabier Agra (flauta) y Gúmer Freire (buzuki) acompañaron a Duncan en la animación.