El Concello empleará tierra apisonada en lugar de la estructura de madera, dañada por el afluente de O Con
06 nov 2013 . Actualizado a las 06:59 h.La configuración actual del paseo fluvial de A Concha tiene los días contados. Tras un par de días de reflexión, el Concello de Vilagarcía anunció ayer que su intención es retirar al completo la pasarela de madera que articula la orilla urbanizada del río de O Con en la pa rte posterior de A Florida. En su lugar, Ravella proyecta crear un camino de tierra apisonada que pueda cumplir la misma función.
La decisión de los responsables municipales es consecuencia directa de los daños que el incremento del caudal que la corriente fluvial experimentó la semana pasada infligió a la estructura. En uno de sus tramos, el paseo de madera está de hecho acordonado para evitar que cualquier usuario sufra un percance. Los pilares sobre los que se sustenta se han visto seriamente afectados, así como el propio terreno en el que se levantan. En realidad, no fue tanto la corriente principal como el célebre afluente que atraviesa un garaje a cielo abierto, y que vierte en este punto sus aguas a O Con, el que provocó los desprendimientos de tierra.
La peculiar desembocadura del regato, una vez recorrido el aparcamiento, está literalmente arrasada. El canalón se ha desprendido, las piezas de granito que le proporcionaban un cauce estable se han visto completamente removidas. Y las bolsas y desperdicios que asoman aquí y allá dan fe de que algo serio falla en el cuidado de esta área.
Más allá de la seguridad intrínseca del paseo, existe otra razón para que Ravella haya optado por sustituir la madera: la estructura, construida en el 2004 y reparada tres años después, como consecuencia de las inundaciones que asolaron el centro de Vilagarcía en noviembre del 2006, dificulta, según los operarios municipales, el acceso de la maquinaria que se emplea para la poda del arbolado y la retirada de la maleza. Cabe preguntarse por la solidez que un camino de tierra puede ofrecer en un lugar que, por definición, convive con el agua. El Concello calcula que el terreno, bien apisonado permitirá circular desde carritos a bicicletas.