Tania García cuenta con todas las papeletas para asumir el número uno de la lista con la que el PSOE se medirá con Fole
03 nov 2013 . Actualizado a las 06:54 h.Hubo un tiempo en el que la pieza más codiciada de las escopetas electorales era el mirlo blanco. Sobre todo a la hora de dar lustre a las candidaturas municipales. Los ejemplos de Paco Feixó en el BNG y de Enrique León en el PSOE, figuras reconocidas en sus respectivos ámbitos laborales cuya traducción en clave política no funcionó en absoluto por razones muy distintas, todavía están frescos en Vilagarcía. Tampoco el Partido Popular se quedó al margen de este fenómeno. Especialmente cuando la irrupción de Ivil en 1999 dejó a la formación conservadora en cuadro. Tras una campaña de búsqueda y rastreo que tocó prácticamente todos los palos posibles, la gaviota encontró a su mirlo particular en la persona del médico José Antonio García, fulminado por el mismísimo Manuel Fraga en vísperas de aquella contienda que otorgó a los socialistas de Javier Gago su primera y única mayoría absoluta.
La era de los pajarillos blancos, de infausto recuerdo en la capital arousana, puede darse, en definitiva, por enterrada. Así las cosas, resulta evidente que, salvo sorpresas de última hora, quienes se jugarán el gobierno municipal en el 2015 como primeros espadas militan ya en sus respectivas organizaciones, por no afirmar directamente que están presentes en el pleno actual.
El PSOE, en concreto, está llamado a hacer las cosas con mucho cuidado en su condición de primera fuerza de la oposición. Y, como tal, principal aspirante a arrebatar la alcaldía al popular Tomás Fole. Claro que una cosa es que el bipartito conservador se desgaste, en muchas ocasiones se diría que por iniciativa propia, y otra muy distinta que el resto de formaciones sean capaces de construir una alternativa que recoja el descontento y le dé forma y potencia electoral. La propuesta que llegará a los militantes se aventura clara. Si bien es cierto que la comarca socialista de O Salnés ha dejado de votar unida, no lo es menos que desde que Tania García alcanzó la secretaría xeral de Vilagarcía, en noviembre del 2008, el denominado sector oficialista se ha impuesto al crítico cada vez que ambas se han medido en procesos internos. La única excepción se dio este verano, cuando los avales para el regidor de A Illa, Manel Vázquez, superaron en la capital arousana a los recopilados en favor de Gómez Besteiro a la hora de elegir al nuevo líder del PSdeG. Con todo no tardó la aguja en apuntar de nuevo a la corriente oficial, puesto que su candidato, Besteiro, venció con claridad en la agrupación cuando en septiembre tocó votar.
Fuerte posición orgánica
Incluso calculando que el sector crítico mueva ficha, García atesora todas las papeletas para liderar la candidatura del PSOE vilagarciano en su intento por recuperar el bastón de mando. García mantiene una indudable fortaleza orgánica como secretaria de Organización en Pontevedra y de Políticas Sociais en la ejecutiva de su partido en Galicia. Pese a ciertas pitadas al respecto en clave interna, la posibilidad de que deje uno de los dos cargos ni siquiera se ha planteado. Ni son puestos remunerados, ni los estatutos del PSdeG impiden compaginar dos funciones de este tipo. Su perfil facilitaría, además, un virtual pacto con el resto de las fuerzas de la izquierda en caso de que PP e Ivil fallen. Quizás aún no toque, pero sonar ya suena.