El surf se despide de la playa de A Lanzada

Andrea Abal

AROUSA

RAMON LEIRO

22 sep 2013 . Actualizado a las 06:34 h.

Finalmente no fue posible que los surfistas compitieran en la playa de A Lanzada. Pero eso no significó que el arenal no se llenara de fans de este deporte durante todo el fin de semana. Y es que aunque los profesionales se tuvieron que ir a competir a Oia, los aficionados pudieron disfrutar de un sinfín de actividades en este arenal.

Música y gastronomía

ALanzada fue sede base de la organización y, como tal, allí se organizaron actividades en las que participaron más de trescientos niños de las escuelas deportivas de la provincia. Para muchos, este fue su primer contacto con el surf. Para despedir el certamen, el arenal vivió ayer una gran fiesta en la que estaba previsto que participaran más de un millar de escolares. La celebración dio comienzo a las cinco y media de la tarde. En una de las carpas tres cocineros, Pepe Solla, Alberto Prelcic y Pablo Romero, servían tapas al precio de un euro. A las siete de la tarde, se procedió a la entrega de premios y, posteriormente, comenzaron las actuaciones musicales de Carmen Jonhs, 4 Waves y la DJ Sandrita Dinamita.

Semana da Mobilidade

A unos kilómetros de distancia, otros intentaban solucionar pequeños problemas relacionados con las bicicletas. En la calle García Caamaño se organizó un taller de reparación al que algunos acudieron para solucionar pequeñas averías de mantenimiento de sus bicicletas. El encargado de impartirlo era Manolo Louzán, de Motobazar. Además, él y sus compañeros de Arousa en Bici tuvieron tiempo de enseñar a Pili Pérez a andar en bicicleta. Nunca antes había cogido una por miedo, pero asegura que «foi algo que sempre me quedou aí pendente e hoxe tiven a oportunidade de comezar a intentalo». Pili Pérez explica que «sempre me pareceu moi difícil e agora coa miña idade peor aínda, xa que teño moito menos equilibrio que cando se é mozo. Pero decidinme e non é tan difícil». Pili anima a todos aquellos que no lo intentan por miedo y, convencida, afirma que «nuns días conseguireino, nunca é tarde», concluye.