Dos reclamaciones vecinales con final feliz

vilagarcía / la voz

AROUSA

MARTINA MISER

Hubo dos quejas vecinales en los últimos días que se hicieron un hueco en los diarios. Por una parte, las molestias que ocasionan los cada vez más frecuentes circos que se instalan en Fexdega, y por otra, el mal estado del paso subterráneo de la estación de tren. Como en los dos casos se subsanaron los desperfectos, los mismos vecinos que antes lo denunciaron, ahora lo aplauden.

En el caso del circo, a los vecinos de Fexdega no solo les ocasionan molestias los ruidos y la falta de aparcamientos que padecen cada vez que se instalan las carpas, sino que en los últimos casos, una vez levantado el espectáculo, comprobaban que el firme del párking estaba destrozado, con los agujeros que las piquetas habían dejado en el asfalto, algo que denunciaron en varias ocasiones.

Pues bien, la semana pasada llegó otro circo, y tras varios días de funciones, otra vez se recogieron las carpas. Pero en esta ocasión, los vecinos se sorprendieron gratamente al observar que los propios operarios del circo, antes de marchar, taponaban con cemento los huecos que habían hecho en el asfalto. Y quisieron hacerlo público. «Igual que se dice lo malo hay que decir lo bueno», indicaron.

Algo parecido pasó con el paso subterráneo de la estación. Hace unos días, vecinos de la zona protestaron por la suciedad y las pintadas que llenaban el túnel. El Concello tomó buena cuenta de ello y esta misma semana envió al personal de Obras a limpiarlo. Los que antes lo denunciaron, ahora agradecen que se haya respondido con tanta celeridad. Ya se sabe, «al César, lo que es del César».