La conselleira reiteró que el cierre de camas que se repite todos los veranos para permitir que el personal se pueda coger vacaciones está relacionado con la actividad asistencial, y que lo mismo que se cierran, si es necesario se pueden reabrir «en calquera momento e poñelas a disposición dos cidadáns», recordó la conselleira. Con parecidos argumentos defendió el gerente del centro el cierre de la tercera planta en los meses de verano. Bibiano Fernández-Arruti aseguró que se estaba registrando en general un descenso de demanda en los servicios de urgencias, y que todos los veranos había camas libres. Lo achacó a la gestión integrada entre los centros de salud y los hospitales, que estaba provocando que los pacientes hiciesen uso más a menudo de la Atención Primaria y que se acostumbrasen al sistema de triaje implantado en urgencias. «Pasa aquí y en el resto de Galicia», puntualizó. «Esta mañana había 26 camas libres, aparte de la tercera planta que ya está cerrada», indicó. Añadió que lo normal es que haya una media de 23 camas libres todo el año, excepto en fechas puntuales, como ocurrió el año pasado en San Roque y la Festa da Auga. «Tuvimos que abrir la tercera planta tres días y luego volver a cerrarla, pero no pasa nada, entra dentro de las previsiones y se hará así siempre que sea necesario».
Otra fecha especialmente difícil para los profesionales sanitarios es la de acontecimientos deportivos como la Vuelta Ciclista a España, que les obliga a poner en marcha un dispositivo especial. Ya se hizo el año pasado, con resultado satisfactorio y que sirvió como prueba y entrenamiento para el que se tendrá que repetir este año.