Un siglo en el epicentro comercial

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

En Rey Daviña se instalaron los primeros comercios, y allí siguen las más afamadas cadenas

30 jun 2013 . Actualizado a las 06:52 h.

En el mismo lugar donde hace medio siglo estaban los almacenes Simeón está hoy una de las cadenas más afamadas de Inditex, Stradivarius. Eso da una idea de lo que es la calle Alcalde Rey Daviña en Vilagarcía; el epicentro de la vida comercial no solo de la ciudad sino de toda la comarca. Y así lo era ya hace un siglo, cuando se creó el actual Concello de Vilagarcía.

Como recoge el historiador Manuel Villaronga en su libro A Vilagarcía das vellas postais, inicialmente era la arteria principal de la antigua Arealonga, porque hasta que se urbanizó la plaza de Ravella y se construyó la carretera Chapa-Carril, era paso obligado entre Cambados y Santiago. Para entendernos, lo que con el tiempo fue la N-550 entre A Coruña y Tui.

Esa condición de lugar de paso obligado fue lo que dio lugar a su rápida urbanización. En las primeras décadas del siglo XX, Ray Daviña ya empezaba a tomar la fisonomía que sigue teniendo hoy en día, y eso se lo debe la calle y la ciudad a Juan García, el empresario que levantó los edificios antiguos de la Alameda y también el que en Rey Daviña -que entonces se llamaba Ancha del Río- ocupó el Salón García, la actual casa de cultura, uno de los pocos inmuebles que se sigue conservando como tal. A ese edificio y siguiendo su arquitectura se fueron sumando con los años otros anexos, como el que ocuparon los famosos almacenes Simeón. En sus bajos se fueron instalando los primeros negocios que con el tiempo hicieron de Vilagarcía la villa comercial por antonomasia de la comarca.

Y todo ello a pesar de que buena parte de la travesía la cruzaba un riachuelo llamado Santa Lucía, y cuyo nombre mantiene en su recuerdo otra calle de la ciudad. El regato estaba canalizado en una de las orillas, y no fue hasta muchos años después que quedó tapado por los adoquines. En esa obra se invirtieron 6.000 reales. Según el historiador Manuel Suárez, cantidad necesaria para construir una tajea que encauzaba el río a partir del primero de sus puentes, en Castor Sánchez. Pero el manantial sigue ahí, bajo tierra, y de eso saben mucho los vecinos de Rey Daviña que a lo largo de muchas décadas sufrieron sus inundaciones.

El Salón García no tardó en convertirse en el centro cultural y social de Vilagarcía, y la incipiente burguesía local fue poco a poco llenando de bullicio la que en los primeros años del siglo XX era ya, sin duda alguna, «la calle más importante del pueblo». Los escaparates con la última moda que llegaba de París a través del puerto, las mulas que transportaban alimentos y otros vituallas para embarcarlas en el muelle y los primeros coches de pasajeros que cruzaban la travesía se repiten en las postales de hace un siglo que se guardan de Alcalde Rey Daviña, calle que sigue siendo «la más importante del pueblo». Y sino que se lo pregunten a Amancio Ortega.

Antes de la actual Juan Carlos I, era la travesía que unía Cambados con Santiago

El río Santa Lucía, que discurre bajo tierra, es la causa de sus habituales inundaciones

Se llama Ancha del Río porque por esa calle pasaba el riachuelo santa Lucía, que ahora discurre soterrado.

Se le puso Calderón, en homenaje a Saturnino Calderón, uno de los propietarios de la casona de A Comboa.

Se rebautizó como calle de González Garra, por el diputado del mismo nombre.

Se le llamó Rosalía de Castro

Otra vez se llamó González Garra

Se le llamó Alcalde Rey Daviña, en honor a Jacobo Rey Daviña, y así hasta hoy.