Unas doscientas personas se concentraron en la noche de ayer en la plaza de Galicia convocadas por SOS Sanidade Pública siguiendo una movilización que se repitió en todas las ciudades gallegas para protestar por lo que ellos entienden como un deterioro del sistema sanitario. Los recortes sufridos en la atención sanitaria y las denuncias de privatización de los servicios fueron el eje central de una convocatoria en la que también se hizo referencia al aborto y que en Vilagarcía hizo especial hincapié en los problemas propios, como los retrasos en la ampliación del hospital o los centros de salud de A Illa y Vilagarcía, que siguen siendo una promesa incumplida.
Entre los colectivos que asistieron a la convocatoria estaban los trabajadores del SPAD, con una pancarta que decía: «En drogodependencias, ningún paso atrás». También asistió la junta de personal de O Salnés y los miembros de la Plataforma en Defensa da Sanidade Pública de O Salnés.
Las demandas de los manifestantes se resumieron en un comunicado que leyó Ramón Barreiro, el presidente de la junta de personal. Además de denunciar que «a política sanitaria está a facer inviable o sistema sanitario galego», llamó la atención sobre el riesgo de privatización que se esconde bajo la ley que se prepara para garantizar las intervenciones quirúrgicas en un plazo determinado, operaciones que en muchos casos se harán en la privada. Tampoco se olvidó del Hospital do Salnés, y calificó como «unha tomadura de pelo» los cinco años que el personal lleva esperando por una ampliación que no llega.