El último hojalatero gallego

La Voz

AROUSA

Fernando conserva en su taller de Mosteiro herramientas que fueron de su abuelo.
Fernando conserva en su taller de Mosteiro herramientas que fueron de su abuelo. mónica irago< / span>

26 may 2013 . Actualizado a las 06:52 h.

No lo afirma con rotundidad, no vaya a ser que se equivoque, pero Fernando no conoce a ningún otro hojalatero en Galicia, así que supone que puede autotitularse como el último latonero gallego, un oficio que heredó de su abuelo y de su padre. «Daquela era un bo negocio, meu pai chegou a ter catorce obreiros», recuerda.

La llegada del plástico en los años sesenta desbarató cualquier plan que Fernando pudiese haber tenido de dedicarse al oficio con el que creció. Hasta que, hace unos años, el proyecto de poner en marcha una Feira Labrega en Meis le proporcionó la oportunidad perfecta para recuperar los útiles y el saber de sus antepasados.

Desde entonces, Fernando dedica su tiempo libre al trabajo de latonero, y viaja por toda Galicia, e incluso por las comunidades vecinas, llevando su trabajo por las ferias, una ocupación en la que ha encontrado una terapia: «Aquí eu son o protagonista e non discuto con ninguén».

Consciente de que quedan muy pocos trabajadores de hojalata, a Fernando le gustaría transmitir lo que sabe. «O que me gustaría é poder ensiñarlle a alguén, pero tería que intervir a Administración». Es un trabajo, dice, que no da para vivir, pero sí para comer si las cosas vienen mal dadas.