La Xunta ha decidido ampliar la campaña ahora y recortar después 15 días en noviembre. Y a la flota de O Grove, esa solución no le gusta
18 may 2013 . Actualizado a las 06:58 h.Establecer cómo, cuándo y dónde puede trabajar la flota artesanal gallega se está convirtiendo en una fuente constante de problemas para la Consellería do Mar. Las Rías Baixas poco tienen que ver con otras zonas de la costa, las realidades de las flotas también difieren, y conseguir aunar posturas sobre los calendarios de trabajo suele ocasionar tensiones. Si en el caso del pulpo surgió un agrio debate sobre el cómo se debe trabajar, si dejando las nasas caladas o no, en el caso de la centolla la discusión nace directamente del calendario, de las fechas. Del cuándo se debe abrir y cuándo se debe cerrar la temporada de captura de este delicioso marisco.
Este año, la Xunta ya ha decidido al respecto de este asunto. A través de una orden ha prorrogado la temporada de extracción del centollo hasta el 15 de junio. Las dos semanas que las flotas de Pontevedra y Coruña ganan ahora deberán devolverlas después, en noviembre, cuando no podrán empezar a trabajar hasta mediados de mes. «Cambiáronnos quince días de colleita fuerte por quince días de nada», protestaba ayer Miguel, uno de los muchos armadores de O Grove que se dedica a la captura de centollo con el arte de los miños.
En estos momentos, con la campaña en su recta final, son pocos los crustáceos que caen en este arte de pesca. «A estas alturas, o centolo é máis un complemento das outras capturas», argumentan los armadores. Los pescados, ya sean acedías, rapes o rodaballos, son en estos momentos el plato fuerte que sostiene a la flota. Y es que la campaña de la centolla vive su momento álgido en el entorno de la Navidad. Por eso en O Grove no ven con buenos ojos que se les hayan recortado quince días de trabajo en noviembre.
Y es que en esa época, el centollo ya ha alcanzado su mejor forma. Sacarlo al mercado a principios del mes de noviembre ayuda a abrir boca para los banquetes festivos, operación a la que ayudan, también, las jornadas de exaltación que se celebran en O Grove. «Nesa época péscase ben e colle un pouco de prezo. E é o colchón que temos case todos os barcos de aquí para aguantar despois todo o ano», argumentan los armadores.
Sin embargo, recorriendo la costa gallega hacia el norte las cosas cambian. Y, por ejemplo, este marisco necesita algo más de tiempo para alcanzar la madurez que requiere el mercado. Por esa razón, los pósitos de la provincia de A Coruña apuestan por retrasar el inicio de la temporada hasta diciembre. La Xunta parece haber tomado una decisión salomónica y lo ha dejado en el 15 de noviembre con una sola excepción: la costa de Lugo, donde el centollo no empezará a pescarse hasta principios de diciembre.
A estas alturas, poco centollo cae en la red. «Máis ben é un acompañamento»
El entorno de la Navidad es cuando «se
pesca mellor e
colle prezo»