Un futuro incierto

Susana Camiño OPINIÓN

AROUSA

Ojalá que siempre se pudiera estar de fiesta, pero ni los ánimos están para gaitas ni los bolsillos para darse muchas alegrías. La crisis toca a todo y las fiestas no iban a ser menos. Pero, pese a todo, desde las comisiones seguimos trabajando para que las tradiciones no se pierdan y para tratar de sacarle una sonrisa a la gente. En este tema cabe hacer una reflexión. ¿Son sostenibles tantas fiestas?, ¿no ha llegado el momento de plantearse la viabilidad de algunas de ellas?. Vaya por delante que no estoy expresando mi deseo. Simplemente apunto una realidad que viene dada por las circunstancias económicas del país y a la que hay que amoldarse.

Cada vez el dinero es menos, y puedo hablar del caso concreto de las fiestas de San Fidel. Con la lotería de Navidad y de Reyes este año recaudamos 1.500 euros, cuando antes rondábamos los 3.000. Miedo me da que las camisetas que sacamos en la fiesta -que, por cierto, este año van a tener diseño de Javi Franco Quintáns- se queden sin vender, y la misma incertidumbre se cierne sobre la publicidad que contratamos o con los donativos de la gente.

El problema es que venimos de tiempos en los que había mucho dinero y ahora toca recortar. De un presupuesto de 35.000 euros que teníamos hace dos años, en el 2012 lo tuvimos que reducir a la mitad. Y esta dinámica parece imparable. ¿O es que alguien cree que la Administración va a poder poner remedio a esta situación? No puede, ni debe, pues las prioridades del gasto público, en mi opinión, tienen que ir por otro camino.

Siendo conscientes de que este es nuestro escenario, en Carril no nos desanimamos y este año habrá fiesta. Faltan 77 días y casi todo el trabajo está por hacer, trabajo el de las comisiones que, por cierto, no siempre es reconocido. Pero algo hay que hacer para olvidar las penas y por nosotros no va a quedar.