La firma que quiso urbanizar el istmo sigue coleando tras su disolución
11 abr 2013 . Actualizado a las 06:50 h.Hace ahora tres años que el Concello de O Grove, la Diputación y la empresa Europa Sur procedieron a la disolución de Grovelán, la firma que se creó a finales de los años sesenta con el objetivo de urbanizar el istmo de A Lanzada. Tras ese paso solo quedaba pendiente la liquidación de sus bienes, un trámite que el Concello quiere zanjar sin tener que abonar ni un solo euro. Pero esta no parece ser una opinión compartida por el liquidador y los representantes del otro socio. Por eso el gobierno local ya ha nombrado a un abogado para que se ocupe del caso.
Grovelán sigue dando problemas al Concello de O Grove tres años después de su disolución. «Para el equipo de gobierno ese tema está muerto», explicó el alcalde de O Grove, Miguel Ángel Pérez. Y es que parece que ni el otro socio del proyecto, Europa Sur, ni el liquidador nombrado en su día están de acuerdo con esta teoría. «En esta última fase solo queda la liquidación de bienes. Y ahí es donde aparece el problema», añade Pérez.
El gobierno local de O Grove tomó la precaución, en cuanto ocupó el cargo, de restituir los bienes que estaban a nombre de esta sociedad a sus legítimos propietarios. Era alrededor de un millón de metros cuadrados de A Lanzada que, a día de hoy, están ya en manos de las comunidades de montes. «La mayor parte del suelo es de dominio de Costas y, el resto, de las comunidades de San Martiño y San Vicente», afirma el regidor.
Pero hace unas semanas, el gobierno local ha recibido la petición de los representantes legales de Europa Sur para promover una reunión. «Nos da mala espina. Creemos que lo que quieren es algún tipo de resarcimiento económico», augura el regidor. Al mismo tiempo, recalca que su equipo no está dispuesto a abonar cantidad alguna por la disolución de esta firma. «Estamos en una magnífica posición para que todo se acabe», argumenta. Por eso el Concello ha buscado un abogado que realice las gestiones correspondientes y ponga fin, de una vez por todas, a este proyecto que tantos quebraderos de cabeza ha ocasionado al municipio.
Convertir A Lanzada en el Benidorm gallego era el objetivo con el que nació Grovelán, que vendía su apuesta bajo el título «El milagro de A Lanzada». En pleno istmo, la firma tenía pensado construir seis mil apartamentos, hoteles de todo tipo y hasta una universidad privada. También, un campo de golf de 18 hoyos y un circuito automovilístico. Incluso había espacio para potenciar la pista de aterrizaje.