Cuando la estética va de la mano de la salud

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

Los médicos son cada vez más conscientes de que la estética cuenta a la hora de recuperarse de una enfermedad, que es mucho más fácil si la paciente se encuentra bien». Lo dice Paula, esteticista de Arrullos del agua, y seguramente lo ratificarán las mujeres que esta semana acudieron en el spa urbano de Vilagarcía a un taller de cuidados estéticos oncológicos organizado por la Asociación de Diagnosticad@s de Cáncer de Mama (Adicam), que cada vez programa para sus socias más actividades en Vilagarcía.

Tras un proceso de quimioterapia, los efectos secundarios son inevitables. Hace años se hablaba poco de eso, porque el cáncer era una enfermedad oculta. Todavía no cayeron todos los tabúes, pero al menos en el de mama sí se han derribado barreras, y una de ellas es la estética; sufrir la enfermedad no es incompatible con sentirse bien, vestirse a la moda o ponerse guapa. Ya hay bañadores y otros complementos adaptados a los tratamientos. El otro frente se libra en los cuidados de la piel, las uñas y el vello, las partes del cuerpo que más lo sufren. Y de eso se encargan en Arrullos del agua.

A grandes males, males remedios. Por eso en Arrullos del agua, aparte de informar a las asistentes al curso de todos los cambios dermatológicos que implican los procesos con quimioterapia, se les ofrecieron tratamientos con cremas apropiadas -no pueden tener metales- para la hidratación de la piel y los linfedemas, masajes, sesiones en cabina para drenajes linfáticos y cuidados especiales para las uñas, para el cabello, las cejas y pestañas.

Y sin olvidar la moda

Para ese difícil trance que supone la caída del cabello, también hay soluciones. La primera, cargarse de energía positiva y afrontarlo con fuerza sabiendo que no es más que una experiencia transitoria. La segunda, echar mano de una peluca acorde con la personalidad de su dueña o lucir alguno de los coquetos pañuelos que se diseñan para la ocasión. Como indica Paula, «a lo mejor es un buen momento para un cambio de look». Algo para lo que siempre podrán contar con los buenos consejos de Paula, Marisa o Caly.