La apuesta real

La Voz SECRETARIO GENERAL DE UPTA ESPAÑA

AROUSA

El análisis de la situación de los autónomos por sectores indica que, con respecto a la construcción, los precios de las viviendas no se han acondicionado a la situación de crisis. Las entidades financieras continúan sin otorgar créditos a los consumidores, la profesión se utiliza como salida desesperada para generar ingresos de subsistencia y no existen planes eficaces de reorientación profesional, como tampoco se ha puesto en marcha un verdadero plan de rehabilitación de viviendas y edificios. Menos aún de los muchos locales comerciales que han quedado abandonados por la recesión, una de las pocas salidas a corto plazo que podrían ser beneficiosas para el sector.

El mayor grado de aguante de la hostelería y el turismo demuestra que en los sectores de actividad en los que se sigue manteniendo inversión, sea pública o privada, son los únicos que resisten. Sin embargo, para la UPTA resulta preocupante que la reducción de autónomos de la hostelería se haya concentrado, precisamente, en el último año. Solo una apuesta real por el fomento del autoempleo puede hacer variar esta tendencia y hacer del trabajo por cuenta propia una de las mejores medidas para salir de la crisis. Es imprescindible apostar por políticas de crecimiento que estimulen el consumo y la inversión.

El comercio sufre las consecuencias más graves de la crisis, pero también de los errores a la hora de gestionar soluciones. Los ajustes presupuestarios y la mal entendida austeridad han producido una restricción tan fuerte del consumo de las familias que el comercio, uno de los sectores básicos de nuestra economía y creador hasta ahora de empleo neto, ha salido especialmente dañado.

Por último, el transporte. Las Administraciones, en lugar de adoptar soluciones dirigidas a la reforma y mejora del transporte por carretera, han agravado la situación con una continuada subida de impuestos que carga el precio de los combustibles y el resto de los costes del sector. La tramitación de la nueva Ley del Transporte Terrestre, actualmente en el Congreso de los Diputados, intenta avanzar en una total desregulación del transporte ligero. Esto solo puede crear más competencia desleal y producir más cierres aún en esta actividad.