24 feb 2013 . Actualizado a las 06:58 h.
A principios de diciembre, el comité de empresa de Cuca fue llamado a los despachos. Creían que iban a negociar el calendario laboral, pero lo que escucharon fueron los planes de la empresa de cerrar la planta de Vilaxoán y trasladar a la plantilla a la fábrica que el grupo Garavilla tiene en O Grove. Desde entonces, estas mujeres emprendieron una dura batalla para que la última conservera que queda en Vilaxoán se mantenga abierta. Mientras Garavilla sigue con sus planes de traslado, ellas hacen guardia para impedir que salga la maquinaria.