La humedad es un mal aliado de la construcción en Galicia, y en los colegios, muchas veces viejos y con escaso mantenimiento, se ceba especialmente. En el de Tremoedo (Vilanova) asistieron días atrás a uno de esos episodios que no tuvo mayor trascendencia pero que pudo haber acabado en tragedia. En el baño que utilizan los niños de Infantil se desplomó una plancha del falso techo. La fortuna hizo que en ese momento no hubiera nadie debajo y el problema ya fue resuelto porque el Concello envió enseguida a su personal para reponer el falso techo y tapar el agujero. Pero en el centro no las tienen todas consigo pues temen que la humedad que acumula el techo pueda acarrear otra situación de este tipo.
El de infraestructura no es el único problema que padecen en este colegio. También les falta espacio para impartir las clases. Desde el Concello se comprometieron a resolver esta cuestión a principios de año, pero febrero ha comenzado y las prometidas aulas no acaban de entrar en servicio.
A la espera de las nuevas aulas
El centro registró este curso un notable incremento de matrícula en el ciclo de Infantil y, para darle cabida a todos los alumnos, el gobierno que dirige Gonzalo Durán decidió rehabilitar uno de los antiguos pabellones escolares -que antiguamente albergaban las viviendas de los profesores y que hoy en día están vacíos y en desuso- para habilitar dos aulas para los alumnos de tres a cinco años. Durán Hermida decidió afrontar este gasto con fondos municipales pese a considerar que es una obra que debería haber acometido la Consellería de Educación. Polémicas dialécticas aparte y en aras de resolver el problema a sus vecinos, el regidor optó por seguir adelante con este proyecto y el mes pasado acudía a Tremoedo, flanqueado por parte de su equipo, para presentarlo.
El caso es que las expectativas no se están cumpliendo. Gonzalo Durán anunciaba que en cuestión de semanas las obras estarían acabadas y que se podría trasladar a los alumnos, pero el plazo se ha cumplido y el edificio sigue con el tejado sin poner. El propio alcalde se mostró ayer sorprendido de esta circunstancia y desde Madrid, adonde acudió con motivo de la feria del turismo Fitur, anunciaba que se iba a poner de inmediato en contacto con el contratista con el fin de reclamar la inmediata conclusión de los trabajos. Entre tanto, en el colegio seguirán con estrecheces. El aula que se precisaba para los alumnos de Infantil se ganó a costa del aula de inglés, de manera que ahora esta asignatura se imparte de manera itinerante, clase por clase.
Opción descartada
En su día se planteó la posibilidad de utilizar las dependencias de la casa de la cultura, próxima al centro, para dar las clases de música y liberar un aula del colegio, pero Inspección de Educación desestimó esta posibilidad alegando que los problemas de espacio estaban a punto de resolverse. La comunidad educativa sigue a la espera.
Dos nuevas aulas, en construcción, albergarán a los niños de 3 a 5 años
29
Alumnos de Infantil