La relación amor-odio con el mar

La Voz

AROUSA

27 ene 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

No es, por supuesto, un fenómeno exclusivo de Vilagarcía, pero sí es la ciudad arousana la que posiblemente más haya sufrido sus consecuencias. La extraña relación amor-odio con el mar ha dejado daños colaterales sin curación posible. Los vilagarcianos de hace cien años, como los de ahora, quisieron construir sus casas a pie de playa. Pero como el mar lleva consigo actividades complementarias ya no tan atractivas, como las portuarias o marítimas, se alejó la línea de costa con rellenos. Años después, Vilagarcía se dio cuenta de que añoraba el mar y de nuevo volvió a construir en primera línea, sobre los rellenos. Y así hasta hoy.