El decreto que reguló su concesión exige, además, el interés del dinero
24 ene 2013 . Actualizado a las 06:56 h.A falta de que el alcalde, Tomás Fole, explique los pormenores de la visita que el lunes cursó a la Secretaría de Estado de Turismo, la perspectiva de que el Concello de Vilagarcía tenga que devolver el crédito Luz Salgada se hace más y más sombría. Sin una respuesta definitiva por parte de la Administración central, el documento que reguló la concesión del préstamo, el Real Decreto 721/2005 para la modernización de destinos turísticos maduros, incorpora la temible posibilidad de que la capital arousana tenga que reintegrar no solo los 4,3 millones de euros que aún no ha invertido, sino también el montante que le fue otorgado al completo. Es decir, los 5,9 millones que el Instituto de Crédito Oficial ingresó en la cuenta municipal de La Caixa en el 2006.
El artículo 21 de aquel documento se convierte, de esta forma, en cuestión primordial para el Ayuntamiento arousano. Su primer punto expone, textualmente, lo siguiente: «El incumplimiento de la aplicación del préstamo a las inversiones propuestas dará lugar a la revocación de la autorización otorgada, con la consiguiente obligación de reintegro de las cantidades objeto del préstamo, incluyendo el interés legal del dinero». Una interpretación estricta por parte de Turismo podría derivar en la exigencia del importe íntegro de Luz Salgada, al que habría que sumar los intereses acumulados durante los siete años transcurridos. La cifra resultante constituiría una verdadera tragedia económica para Ravella: 8 millones de euros.
No debería surgir ningún problema con los 4,3 millones que no se han gastado. Tampoco con los 2 millones que ha rentado el dinero desde el 2006, siempre que no se hayan tocado, cuestión que de momento nadie ha acertado a aclarar. Aun siendo así, el Concello tendría que poner por sus propios medios otros 1,7 millones sobre la mesa.