Salto de obstáculos hasta el 1 de marzo

La Voz

AROUSA

La unión estaba en marcha, pero no todo iba a ser tan fácil. Manuel Guillán García, vecino de Carril, enviaba en febrero de 1912 un escrito al Gobierno Civil oponiéndose a la anexión a Vilagarcía. Se quejaba de la falta de información y negaba que se confundiesen los términos municipales y que Carril careciese de recursos económicos. Sus argumentos no triunfaron y la Diputación Provincial acordaba, el 1 de mayo de ese año, por unanimidad de todos sus miembros, aprobar la anexión de los municipios de Vilaxoán y Carril a Vilagarcía. En junio, esa resolución se hacía oficial.

Una nueva reclamación presentada desde Carril sería también rechazada, y una Real Orden de 2 de diciembre de 1912 aprobaba la fusión de las tres localidades. Días después, se fijaba el 1 de marzo como la fecha del nacimiento del nuevo Ayuntamiento, que pasaría a tener 19 concejales, cuatro más de los que hasta entonces tenía Vilagarcía, y dos menos de los que tiene hoy.

Pero todavía habría nuevos escollos y vendrían, en este caso, desde Vilaxoán. Su corporación interponía un recurso contra las cláusulas de la anexión y días después el libro de actas de la corporación desaparecía. Faltaban días para la constitución de Vilagarcía y, de hecho, la incorporación de los concejales de Vilaxoán tuvo que retrasarse hasta finales de marzo.

Pero Vilagarcía había nacido y «un brillante porvenir de riqueza y vida intensa» se abría para «la nueva urbe, dotada tan pródigamente por la naturaleza», decía Diario de Galicia. Vilagarcía de Arousa vendría después, pero esa ya es otra historia.