Siete de las mesas que desde hace años permanecen instaladas en el merendero de la playa de A Concha aparecieron ayer arrancadas de cuajo. Una acción vandálica ante la que el Concello de Vilagarcía está dispuesto a reaccionar de forma contundente. Por este motivo, los responsables municipales conminaron ayer a la ciudadanía en general, y a los posibles testigos de lo ocurrido en particular, a que presten su testimonio a la Policía Local para que los autores del destrozo puedan ser identificados y perseguidos desde un punto de vista judicial.
Fue el personal municipal que a diario desarrolla las tareas de mantenimiento del pinar el que descubrió, a primera hora de la mañana, lo ocurrido en el merendero. El equipo de operarios comprobó que siete de las mesas habían sido volteadas, con sus correspondientes bancos. Todo ello, pese a que las piezas de madera están fijadas en el suelo a través de cepellones de cemento enterrados. Al no poder levantarlas, calcula el Concello, los vándalos «tiveron que tumbalas forzando as patas, que romperon pola súa base».
Los operarios del servicio de Medio Ambiente procedieron, entonces, a retirar las mesas dañadas para trasladarlas a las dependencias ubicadas en los bajos del auditorio. Allí les cambiarán las patas para a continuación instalarlas de nuevo en su emplazamiento de A Concha.
El alcalde, el popular Tomás Fole, lamentó tanto este nuevo episodio vandálico como la desaparición de algunas de las flores de pascua con las que el Concello decoró los maceteros de la calle Rey Daviña. Ambos sucesos demuestran, en opinión del regidor: «A falta de civismo de algunhas persoas que non respectan os bens públicos que pagamos entre todos e contribúen a ofrecer unha mellor imaxe da nosa cidade».
Cabe recordar que, en el anterior mandato municipal, varias piezas de madera similares fueron robadas de un pinar de Bamio, apenas unos días después de haber sido instaladas como parte de una ruta de senderismo.