Las malas previsiones cierran un año pésimo para el sector en Arousa
04 dic 2012 . Actualizado a las 06:51 h.Puestos a adjetivar cómo se presenta el puente de diciembre, los hoteleros de la comarca de O Salnés utilizan una cadena de términos que arranca en el simple y contundente «malo» hasta el más suave «muy flojito». Esa gradación en las palabras parece depender más del cristal con el que mire el hotelero en cuestión que de otra cosa. Y es que, en la mayor parte de los establecimientos consultados, los datos de ocupación prevista para finales de esta semana oscilan entre el 20 y el 40 %.
En O Grove, la meca del turismo en la zona sur de la ría de Arousa, muchos hoteles permanecen cerrados desde el remate de la Festa do Marisco, en el mes de octubre, hasta unas semanas antes de la Semana Santa. Sin embargo, muchos de esos establecimientos abren sus puertas puntualmente para aprovechar los puentes festivos. El Puente de la Toja es uno de esos locales. Hace dos años, recordaban ayer desde recepción, valía la pena abrir, ya que se registraba casi el lleno. Ahora, sin embargo, las reservas han caído al 20 %, que «no es ocupación».
Las previsiones también son «máis baixas que outros anos» en el resto de establecimientos. Pablo Agrelo, el nuevo presidente de los hosteleros de O Grove, está al frente del hotel Don Mexillón, donde las previsiones de ocupación para este puente festivo rondan el 30 %. Puestos a buscar culpables de esta situación, Agrelo apunta adonde todo el mundo: a la crisis. Y también, a que «agora a xente xa sae en calquera momento, xa non se espera como antes ás pontes».
No son de la misma opinión en otros establecimientos, en los que se indica que los puentes festivos «siguen siendo puentes». Pero «hay poco dinero circulando en el país, y eso se nota», según explicaban ayer desde La Noyesa. En este hotel grovense, las reservas aumentan hasta el 40 %, una cifra «peor que la de otros años».
Dicen los expertos que las nuevas tecnologías han cambiado la forma de viajar. Que las reservas han dejado de hacerse con días de adelanto. Y que la gente realiza, cada vez más, sus planes a última hora. Sin embargo, y pese a reconocer esa tendencia, en los hoteles arousanos no esperan que se vaya a producir un milagro de última hora. Ni siquiera aunque el mapa del tiempo coloque sobre Galicia las mejores de las previsiones meteorológicas. Ni aunque en las cocinas de los restaurantes de O Grove se estén preparando, a precios más que competitivos, deliciosos platos construidos alrededor del centollo.
«El problema real es la crisis. La gente no tiene dinero, y cuando alguien tiene que apretarse el cinturón lo primero en lo que recorta es en las vacaciones, por ejemplo», explican hotel tras hotel. Y acto seguido comienza la enumeración de todos los hermanos pequeños de la gran palabra: el paro, el recorte de los suelos, la eliminación de las pagas extra, la inseguridad laboral... En medio de semejante panorama, ni siquiera un puente festivo viene a aligerar la carga de preocupación de los hoteleros arousanos.
«Más valdría estar cerrados», dicen en algunos hoteles que abren solo por el puente