Crece la morosidad en el pago de tasas a los concellos

AROUSA

NACHO HORTAS

Será cosa de la crisis. El caso es que en los concellos de la comarca están constatando en los últimos tiempos que los contribuyentes cada vez pagan peor las tasas y los impuestos municipales. De momento no hay una estadística que avale esta afirmación, pero desde los respectivos servicios de intervención sí aprecian que ahora son más los vecinos que solicitan aplazamientos o el fraccionamiento del recibo a la hora de pagar la basura o el alcantarillado. Y no solo entran por ventanilla peticiones para aplazar los pagos sino que, en algunos casos, los ayuntamientos ni siquiera llegan a ingresar el dinero por este concepto.

El concejal de Facenda de Vilanova, Benito Portas, llama la atención sobre el caso en particular del Impuesto sobre Bienes Inmuebles, más conocido como la contribución urbana. «En Vilanova siempre se pagó muy bien este impuesto pero ahora detectamos hasta un 20 % de casos de impago en el padrón municipal», relata. En la mayoría de los casos, el Concello acabará cobrando, aunque tendrá que esperar varios meses antes de que se aplique la vía ejecutiva. El impago y las peticiones para aplazar el abono de las tasas e impuestos se está notando especialmente en el caso de los negocios. Los autónomos están viendo como merman sus ganancias y esto hace que les resulte cada vez más difícil hacer frente al recibo de la basura o al del agua. Y la situación es susceptible de empeorar teniendo en cuenta que hay ayuntamientos, caso de Vilanova y Vilagarcía, que van a estrenar el 2013 subiendo las tasas. En este último concello, el gobierno de Tomás Fole ha reservado un parágrafo de las ordenanzas fiscales para explicitar, negro sobre blanco, la posibilidad que tienen los ciudadanos para acogerse al fraccionamiento o aplazamiento de los recibos, si bien este derecho ya está amparado por una ley de rango superior y se puede tramitar en cualquier ayuntamiento.

Pero en algunos hogares, esta opción tampoco elimina el problema. No tienen dinero para pagar el agua ni cuentan con tenerlo a corto plazo, de modo que están abocados a que se le corte el servicio. En esos casos suelen intervenir los Servicios Sociales, que se encargan de gestionar una solución con cargo a las partidas que existen en los presupuestos municipales de emergencia social. Hasta en Cáritas Parroquial han tenido que auxiliar a alguna familia para evitar que el grifo le quedase en seco.