Merquemos como galegos, también en Vilagarcía

AROUSA

MONICA IRAGO

Es la referencia gallega en lo que respecta a supermercados y áreas comerciales. Y parece decidido a consolidar y ampliar esta posición. El grupo Gadisa dispone desde ayer de un establecimiento de primer nivel en Vilagarcía, tras acometer una profunda reforma de las instalaciones que abrían sus puertas en la calle Arcebispo Xelmírez. El espacio resultante de esta apuesta triplica el que anteriormente estaba a disposición de los consumidores de la capital arousana, para redondear 2.000 metros cuadrados, de los que 1.500 corresponden a una cómoda zona de venta directa.

El equipo humano que presta sus servicios en el mejorado y renovado Gadis de Vilagarcía suma un total de 30 personas. De ellas, ocho se han incorporado gracias a la ampliación, con lo que la inversión del grupo gallego ha permitido la creación de ocho puestos de trabajo en la ciudad. El responsable de márketing del grupo, Antonio Cortés, destacaba por la mañana, entre el nutrido público que la reapertura atrajo al establecimiento, el hecho de que el supermercado de la capital arousana abriese sus puertas al mismo tiempo que el local que Gadis inauguraba en León, con la creación de 30 empleos directos en la ciudad leonesa. «De esta forma sumamos ya 212 puntos de venta como Gadis, además de 11 Cash Ifa y 157 Claudio franquiciados en Galicia y en León», subrayó el directivo de Gadisa. Su compañero Pablo Louro, delegado en el área de Pontevedra, se encargó de desgranar algunas de las características del potente supermercado. Entre ellas, la oferta de «10.000 artículos de la mejor calidad a precios competitivos», enfatizando su propuesta en las secciones de productos frescos, desde la pescadería a la carnicería, pasando por charcutería, lácteos, panadería, frutas y verduras.

El esfuerzo plasmado en el establecimiento vilagarciano no se limita a la implantación de una estética próxima a la de una boutique del hogar y la alimentación. Por contra, Gadisa apuesta también por una clara línea de funcionalidad en sus nuevos locales. El mejor ejemplo son las dos cajas rápidas, pensadas en exclusiva para aquellos clientes que porten en sus cestas un máximo de diez artículos. La idea consiste en agilizar las clásicas colas a la hora del pago.