El grupo Consorcio da un golpe de efecto y anuncia que no irá a la subasta de Alfageme
AROUSA
La firma cántabra, sin embargo, afirma que «sigue interesada»
21 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El jardín de entrada a la nave de Peña se ha convertido en una pequeña selva. Dentro del edificio, el polvo se ha adueñado de todo y las arañas han ido tejiendo una imagen de desolación y abandono. En la planta más alta, en una sala que aún guarda ecos de esplendores pasados, representantes sindicales y trabajadoras de Alfageme se entrevistaron con el portavoz del grupo Consorcio. Esperaban de este un mensaje tranquilizador: el de que mantienen su plan industrial. Pero se encontraron con una cosa distinta: los cántabros anunciaron que no se van a presentar a la subasta del 20 de diciembre.
Para los sindicatos, este anuncio ha sido «peor que un paso atrás», en palabras de Miguel Cuñas, de la CGT. También para la responsable comarcal de la CIG, Rosa Abuín, la postura del Consorcio supone un varapalo: cada vez son más «as posibilidades de que Alfageme acabe nunha subasta pura e dura na que non se garanticen os postos de traballo». Al salir de la reunión, varias trabajadoras de la planta de Ribadumia reconocían estar desesperadas. «Non choramos porque nos da vergoña chorar en público», señalaba una de ellas. Otra instaba al conselleiro Javier Guerra a «que se poña na nosa situación, a ver como se gobernaba el». Pero tras los lamentos, auguran que seguirán luchando hasta el final. «Despois dunha reunión coma esta saes coa moral polo chan, pero non queda outra que seguir dando batalla».
Y para dar batalla, trabajadoras y sindicatos se aferran a la segunda parte del discurso que ayer lanzó el representante del Consorcio. El grupo cántabro, dijo, no acudirá a la subasta. Sin embargo, y según trasladó después su portavoz para la prensa, Eduardo Sanfilippo, «llevamos dos años con un proyecto por el que hemos apostado, consideramos que tiene interés para la comarca y para Galicia en creación de empleo y en generación de valor, y pensamos que ese proyecto está vigente». Es decir: la empresa «sigue interesada» en lo que queda de Alfageme: las naves, la marca y, según sostienen los sindicatos, los 150 puestos de trabajo.
¿Qué tendría que pasar para que ese interés proclamado se convirtiese en algo concreto? La respuesta queda anotada: «Nuestro proyecto es el mismo que llevamos tiempo defendiendo. Como empresa, consideramos que es interesante. Ahora son otros los que tienen que valorar si lo es o no», señalaba en clara alusión a la Administración.
Los sindicatos aseguran que el grupo Consorcio quiere «un compromiso por escrito» de la Xunta de Galicia con su proyecto. Y que la financiación que le había sido prometida para poner en marcha su plan industrial se mantenga tal y como estaba. Por eso, tanto la CIG como la CGT han vuelto a girar sus cabezas hacia Santiago, hacia la Consellería de Economía. A su titular le exigen que ponga sobre la mesa alternativas para solucionar un conflicto que no parece tener fin. «Exigimos del Gobierno gallego menos palabras y más hechos. Y que sin dilación de ningún tipo, en esta misma semana formule por escrito su apoyo a un proyecto industrial que incorpore a las 150 trabajadoras a las plantas de Ribadumia y Vilaxoán». Se refieren al proyecto del Consorcio, claro, «porque es el único que se puso en contacto con nosotros. Ojalá hubiera más para elegir, pero no hay. De las otras supuestas ofertas que se presentaron al concurso, mucho nos tememos que sean ofertas fantasmas para boicotear este proyecto», señalan desde la CGT. Anuncian, además, que si la Xunta no mueve ficha, «convocaremos una manifestación en Vilagarcía». Rosa Abuín, de la CIG, señala que también su sindicato intentará forzar a la Administración a «mover ficha».
CC. OO., por su parte, emitió un comunicado en el que «lamenta» el anuncio del Consorcio, pero en el que valora la decisión de los administradores concursales de sacar a subasta por separado las fábricas. Eso hará que a ella acudan «algunas empresas gallegas que han estado en silencio, esperando el momento oportuno de personarse». «Hay empresas gallegas con el conocimiento y la capacidad para liderar una salida favorable», dicen desde Comisiones. Y piden una reunión urgente con Guerra para que «anime a las conserveras gallegas a participar en este proceso».