«Kairo» se proclama campeón de España en rastreo

s. l. l. vilagarcía / la voz

AROUSA

MARTINA MISER

De premio, un saco de pienso y un trofeo para su dueño. Pero la principal satisfacción de Pablo Oubiña, bombero de Vilagarcía y dueño de Kairo, un labrador que hace unos días se proclamó campeón de España en búsqueda y rastreo, es que su perro lo haya hecho mejor que los otros canes que acudieron a la prueba en Vizcaya; una sana competitividad porque, como dice Oubiña, «todos somos compañeros, pero te motiva que el tuyo lo haya hecho tan bien».

Es el segundo año que se hace el campeonato nacional de perros de rastreo, organizado por Bombercan, los bomberos de Vizcaya. Los quince equipos participantes tuvieron que superar dos pruebas, una que se hizo con anterioridad en Ferrol y la definitiva en Vizcaya. Fue en el País Vasco donde Kairo, sobre una superficie de 2.500 metros cuadrados, participó en una prueba en la que se trataba de localizar entre una y cuatro víctimas en un tiempo máximo de quince minutos. «Se le ponían distracciones -explica su dueño-; comida, prendas enterradas, ruidos de motosierras... Pero él tenía que localizar a las personas, que eran voluntarios de Protección Civil, entre los escombros, como si de un edificio derribado en el que hubiese que buscar las víctimas se tratase». Y Kairo lo hizo. «Localizó dos víctimas en ocho minutos», subraya su dueño orgulloso.

En la prueba, además de los bomberos de O Salnés y de Ferrol, participaron brigadas de Madrid, Huesca, País Vasco, Cantabria y Portugal. El parque de Ribadumia llevó tres perros más entrenados por los otros bomberos que son guías caninos, Pancho de la Barrera y Jesús Paz. Aunque no consiguieron la puntuación de Kairo, todos ellos dejaron bien alto el pabellón comarcal.

Y todo ello, pese a la falta de medios, porque los bomberos de Ribadumia llevan seis meses sin coche de transporte para los canes, lo que les dificulta acudir a los entrenamientos que se hacen en Ferrol. Es tal la escasez, que cuando viajaban a Vizcaya tuvieron que parar en Lugo para intervenir en la búsqueda de una persona que había fallecido. «A ver si la empresa que se va a hacer cargo del consorcio soluciona estas cosas», pidió Oubiña.