Fernando Caldas: «Se llevaron a mi hijo y se van de rositas»

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

martina miser

La familia recurrirá el fallo que absuelve a los imputados en este caso

13 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

A Fernando Caldas Agra y a su mujer, Antonia Vilar, se le acabaron hace años los días de fiesta. Desde 2004, en el calendario de este matrimonio vilagarciano los días marcados en rojo tienen más que ver con la investigación de la desaparición de su hijo que con la celebración de festividades como la del Pilar. Así seguirá siendo. Por que los padres de Fernando Caldas Vilar, el joven desaparecido en Bertamiráns, tragado por el maletero de un A3 blanco, están dispuestos a presentar tantos recursos como haga falta, a llegar «hasta Bruselas o hasta donde sea necesario», para conseguir que se haga justicia a su hijo. Una justicia que, creen, se le ha negado con la absolución de todas las personas juzgadas en la Audiencia Nacional como supuestos implicados en la desaparición de su vástago.

«No la conozco bien porque aún no nos la han comunicado oficialmente, pero no estoy conforme para nada con esa sentencia. Para nada. Se llevaron a mi hijo y se van de rositas», explicaba ayer un dolorido Fernando Caldas Agra. «Vamos a reaccionar, claro que vamos a reaccionar, y además fuerte. Vamos a llegar adonde haga falta para llegar a los culpables, a los que se llevaron a mi hijo, que eran los que estaban en el banquillo».

Continúa su desahogo: «En este proceso no me gusta nada, no estoy nada satisfecho de como se han hecho las cosas... Yo no fui allí ni por un asunto de drogas ni por ninguna otra cosa, yo fui allí por la falta de mi hijo», señala este hombre. Y repite el nombre del chaval, como si así lograse recuperarlo, tenerlo cerca. «Es Fernando Caldas Vilar. Algunos dicen Villar, pero mi hijo es Fernando Caldas Vilar».

Todo lo que no se hizo

«Nos han dejado sin un hijo y nos han destrozado la vida», reflexiona este hombre. «Yo y mi mujer ya no salimos para nada. No nos apetece», explica. Vilagarcía no es tan grande, y «cada vez que sales, te encuentras a esta gente en las terrazas... Y, aún encima, te ven y se ríen. Son culpables del secuestro y asesinato de mi hijo, y se ríen», dice.

Caldas Agra exige que se haga todo lo posible por encontrar las pruebas que permitan demostrar sin ningún género de dudas lo que le pasó a su hijo, cuyos restos se buscaron, incluso, por vertederos de basura. Para el padre del rapaz, aquellos esfuerzos no fueron suficientes. «Ahora no paran de hablar de esos dos niños de Córdoba, y a mi hijo en cambio no se le busca. Nunca se le buscó de verdad; se sabía desde el segundo día que faltaba lo que le había pasado, y nadie hizo lo que tenía que hacer».

«Vamos a llegar a los culpables, a los que se llevaron a mi hijo, que eran los que estaban en el banquillo»

«Sales y te encuentras a esa gente en las terrazas. Y aún encima, te ven y se ríen»

Fernando Caldas Agra