Ayúdame a ser un gimnasta

Sandra Estrada

AROUSA

Rodrigo Vázquez, comenzó en la rítmica hace muchos más años de los que él cree. Seguramente la primera vez que vio un vídeo de María Petrova, o de alguna súper gimnasta de la época de los 80, empezó ya a perfilarse como gimnasta, porque la cosa iba más relacionada con el sentimiento que con su preparación deportiva en sí. ¿Cómo iba a hacer un chico gimnasia rítmica? Pues igual que una chica juega al fútbol. Porque le apasionaba, disfrutaba, y encima se le daba bien para ser totalmente autodidacta. Eso fue lo que yo vi aproximadamente en el 2006. A nivel personal decidí ayudarle cuanto pude. El Club Arousa le abrió las puertas y a partir de ahí Rodrigo ha evolucionado de una forma impresionante. Su técnica corporal dependía mucho ya de su edad y de sus condiciones físicas, pero con el aparato, es digno de ver. Sus ejercicios son creativos, expresivos y difíciles? Consigue hacer que el público aplauda con los lanzamientos y las recogidas. Transmite mucha fuerza y toda Galicia le apoya. Como técnico es estricto y meticuloso, consigue lo mejor de sus alumnas a base de trabajo (como tiene que ser). Se enfrenta ahora a una etapa de transición para la gimnasia masculina, donde se ven en distintos países nuevas formas de enfocar la rítmica para los chicos, más adaptada a sus características. De aquí a unos años lo veremos como la artística masculina y femenina, sin la connotación sexista que se le da hoy en día.