La venta de equinos se redujo respecto a años anteriores
16 ago 2012 . Actualizado a las 13:09 h.A la Feira Anual do Cabalo de Mosteiro (Meis) se va a ver y a comprar, aunque de esto último cada vez menos. Contaban ayer los tratantes de ganado que las ventas de equino han caído en picado. «Non se vende nada», se lamentaban, y la culpa es, como no, de la crisis. A falta de compradores, los precios bajan. «Agora podes comprar un cabalo por mil euros», explicaban los entendidos, una cifra impensable hace unos años.
Pero la feria de Mosteiro tiene otros alicientes más allá del mercantilista. Cada verano por estas fechas se convierte en un gran escaparate de la ganadería caballar gallega. Alrededor de 150 ejemplares llegados de toda la comunidad participaron en los concursos de belleza y estampa que se celebraron a lo largo de todo el día en más de una docena de modalidades. Seis mil euros se repartieron en premios, en metálico y en trofeos, y para reunir estos fondos se recurrió al sorteo de un potrillo y a la venta de camisetas.
Otra de las líneas de financiación llega a través de la mesa. Con la feria va pareja la fiesta gastronómica del potro, que permitió degustar esta carne en un menú que se despachó a 8 euros. Este maridaje, nacido por y para los amantes del caballo, goza de buena salud, aunque los habituales aseguraban que había menos gente que otros años. Con todo, público tras las vallas para ver desfilar a los lustrosos equinos no faltó, como tampoco faltaron los políticos. Por Mosteiro se dejaron ver el presidemte de la Diputación, Rafael Louzán, flaqueado por el alcalde de Meis, además del secretario xeral de los socialistas, gallegos, Pachi Vázquez, a la sazón gran aficionado al caballo.