Durán esgrime la Ley de Comercio para defender la feria que se celebra en Vilanova
AROUSA
Pide a las asociaciones de la comarca que lean la norma «antes de hablar»
10 ago 2012 . Actualizado a las 06:55 h.Ayer arrancaron en Vilanova, al unísono, la Festa do Mexillón e do Berberecho y un mercadillo que, desde hace años, está asociado a esta celebración gastronómica. Este verano, la salida a la calle de las mercancías que se venden en la villa ha estado envuelta en la polémica. La caja de Pandora la destapó Gonzalo Durán al lamentar que esta feria coincidiese con la de rebajas que ha organizado Zona Aberta. Sus palabras fueron seguidas de un alubión de críticas: el mercadillo que se celebra en Vilanova no se ajustaría a la legalidad, según las asociaciones Zona Aberta de Vilagarcía, y Zona Centro de Cambados.
Gonzalo Durán acudió al acto oficial de inauguración de las fiestas con papeles bajo el brazo: el Boletín Oficial del Estado en el que fue publicada, el 29 de enero de 2011, la Ley de Comercio. Y, aunque sin citarlos, recomendó a Rocío Louzán y a Marcos González, «que se lean» ese documento «antes de hablar». Les recomienda, específicamente, prestar atención al artículo número 7, que abriría las puertas a que la feria vilanovesa se prolongase más allá de tres días. «Esta feria no es de liquidación», aclaró.
Y a pesar de ello, la afluencia de gente a este centro comercial sin techo ha sido enorme. «Es el año que más gente está habiendo, y también el de más ventas», sentenciaba ayer Durán, tras una rápida encuesta entre los comerciantes instalados frente al Concello.
Los comercios al aire libre abrieron sus puertas a eso de las diez de la mañana. Tres horas después, al filo de la una, abría la carpa de degustación de mejillón y berberecho. Una representación de las instituciones vilanovesas -con predominio aplastante de los concejales del gobierno local- fue la encargada de inaugurar la fiesta. Esta vez no hubo corte de cinta, pero si un brindis con albariño por el mejillón y el berberecho. Y suponemos que por el Unión de San Miguel de Deiro, club que se ha hecho cargo de la explotación de la carpa para «sacar unha axudiña boa» según explica su presidente, Venerando Fontán.
Bajo las carpas, entrada discreta en la jornada inaugural. Aún así, no faltaban los forofos de la celebración gastronómica y de Vilanova en general. Para muestra, Charo y Beni, dos hermanas madrileñas que hace tres años se aficionaron a la tierra de Valle Inclán, a sus playas y a su gente. También a la degustación de mejillón y berberecho. «Es ideal para tomar el aperitivo y para disfrutar por la noche». Ya lo saben.
Junto a los puestos de los comerciantes está la carpa de la fiesta del mejillón