Dos grandes brindis en Coco Gintonería

s. gonzález / a. garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Hablar de Coco Gintonería significa, en Vilagarcía, hablar de una copa de calidad, sin tonterías. Para la ocasión, una propuesta doble. Coco elabora un cóctel sencillo, fresco y muy satisfactorio. Su denominación, French 75, hace referencia a su origen. Dice la leyenda que nació en los duros tiempos de la Segunda Guerra Mundial, cuando los soldados que combatían en Francia, hartos de sus monótonas raciones de ginebra, decidieron combinarlas con champán y limón. Se exprime medio limón, se le añaden dos cucharadas de azúcar y 3 centilitros de ginebra. Se mueve en la coctelera con hielo, o simplemente se agita, se sirve en la copa y se completa con cava (alrededor de 6 centilitros). Fórmula imbatible, especialmente en verano, que gana color cuando el barman le pone la guinda, verde para más señas.

Pero el verdadero fuerte del establecimiento que abre sus puertas en la esquina de Méndez Núñez con el Callejón del Viento es el gin-tónic. Coco propone una ginebra Brockmans, extraordinariamente aromática, muy afrutada, y una tónica 1724, argentina, de burbuja fina. El hielo es fundamental, ocho o nueve piedras para que aguanten sin que la copa, siempre modelo balón, naufrague aguada. Cinco centilitros de gin, servida desde una cierta altura para que se oxigene, dos hebras de piel de naranja y limón con todos sus ácidos, el agua de tónica que se hace deslizar desde la base de una cucharilla larga, para no destrozar su chispa, y a disfrutar. Quienes busquen la excelencia pueden rastrear una semilla de haba tonka y añadir apenas unas raspaduras. La sorpresa está garantizada.