A la calle por secundar la huelga

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Son jóvenes, se supone que sobradamente preparados. La víspera del 29-M la empresa en la que trabajaban les invitó a no volver

01 abr 2012 . Actualizado a las 06:51 h.

Que existen múltiples excesos en una convocatoria así es evidente. Pero que alguien pretenda asentar que tales sobradas se circunscriben al funcionamiento de los piquetes resulta intolerable. En una especie de inversión muy al gusto de esta confusa época, la convocatoria de la huelga se convierte en una suerte de sospechoso deber, al tiempo que el derecho a trabajar ese día funciona como un dogma sagrado. Ni lo uno ni lo otro, pero resulta curioso comprobar cómo quienes defienden a capa y espada esta segunda opción perfectamente legítima, la de acudir al tajo como si tal cosa, olvidan en cambio por sistema el contenido íntegro del artículo 35 de la Constitución: «Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia». Con el aliento de la troika en el cogote, casi parece una broma.

Viene esto a cuento de lo que acaba de ocurrir en esta comarca. Ninguno dará su nombre, porque no volverían a malvivir de un infraempleo en otra parte. Pero lo cierto es que dos jóvenes fueron invitados el miércoles, la víspera del 29-M, a no retornar a sus puestos de trabajo en una conocida empresa de la zona. No hizo falta despedirlos. Bastó con no prorrogar sus contratos. Los incautos habían anunciado que secundarían la huelga general. Bonita materia con la que construir esa pesadilla llamada competitividad.