Los rostros que suelen protagonizar la actualidad diaria, los de políticos, deportistas, empresarios..., también son un buen alimento para el Entroido arousano. Las caras conocidas no faltaron en los desfiles.
«Tranquilo Tomás»
El alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, no se disfrazó pero no se libró en salir en la foto estos carnavales. La culpa fue del concejal Cholo Dorgambide que lo subió a la camilla del hospital que armaron los de la peña La Junquera para desfilar por la ciudad. «Tranquilo Tomás que estás en buenas manos», le espetó Cholo ante la cara de susto que puso el jefe de Ravella. Para algo es él quien vela por la seguridad de todos los vilagarcianos.
De piedra en O Grove
Si clásico es Dorgambide en su tierra, no lo son menos otros cargos o ex cargos públicos de O Grove. El presidente de Mecos, Juan Ramón Outeda, y el nacionalista Carlos Álvarez Besada, son de los que no solo acuden a desfile sino que lo hacen con disfraces a cada cual más logrado. Outeda siempre forma pareja con su mujer y, como casi siempre, se llevan premio. Esta vez iban «Galicia ao son da pedra» y lo bordaron. Y Carlos cuidó cada detalle, hasta las cejas. Otros no curraron tanto el vestuario, pero sí la logística. Los futbolistas del Vilalonga y el Juventud de Cambados, Machu y Edu, se subieron a los Autos Locos.