Prepárense: las calles se van a llenar de gente extraña

AROUSA

Un mosquetero vestido de azul cruza la calle Rosalía de Castro, en Vilagarcía, y nadie lo mira raro. Una princesa, toda rosa ella, levanta con cuidado la falta de su vestido para que no roce las aceras en Arapiles. Las calles de O Piñeiriño se han llenado de muertos vivientes y de brujas con grandes lazos rojos en el gorro. No se preocupen, no deben asustarse. Esto no es cosa de magia, si no de Don Carnal. El Entroido ya ha llegado, cargado de filloas y de orejas, y los niños lo están disfrutando de lo lindo desde el minuto uno.

En muchos colegios de la comarca, los chavales han iniciado sus mini vacaciones vestidos para la ocasión. En O Piñeiriño, donde el Entroido se vive con intensidad, los chavales se dividieron por grupos de edad y, a modo de comparsas, hicieron las delicias de padres y abuelos en el patio trasero del centro. En A Escardia, los chavales fueron disfrazados a clase y, claro, de esa guisa mejor fue soltarlos en el patio y dejarlos disfrutar de una jornada especial. Pero no se crean que esto es algo exclusivo de los centros de la capital arousana. En Cambados, los niños de A Pastora se convirtieron en pequeños justicieros gracias al gorro verde de Robin Hood. Y en la guardería municipal optaron por vestirse de payasos y alegrarse la jornada los unos a los otros. Ahora, las citas serán fuera de los recintos escolares. Así que ya habrá que ir discurriendo nuevos disfraces...