Un dispositivo de emergencias trabaja para que nadie se quede en la calle a bajo cero
03 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El norte de España ya se congela a bajo cero, pero el fuerte viento del norte que azota la comarca provoca que también en las Rías Baixas, donde en teoría la ola de frío siberiana no debería pegar tan fuerte, la sensación térmica ronde los cero grados centígrados aunque las mínimas no bajen de tres. Ante las previsiones de que los próximos días podrían ser aún peores, y sabiendo que con la crisis económica son muchos los ciudadanos que carecen de medios para guarecerse de las inclemencias del tiempo, Cruz Roja, Cáritas y el Concello de Vilagarcía han puesto en marcha un dispositivo de emergencias para que nadie se quede sin cobijo en estas circunstancias adversas.
Para dar a conocer ese plan de emergencias comparecieron ayer la concejala de Servizos Sociais, Elena Suárez; el presidente de la Cruz Roja, Alfonso González, y el presidente de Cáritas, Francisco Fernández. El objetivo pasa por la coordinación de las dos oenegés -en realidad esa colaboración ya existía, pero se va a a intensificar- para entre todos cubrir las necesidades de quienes estos días no tienen recursos para luchar contra el frío.
Puertas abiertas del albergue
El eje de actuación gira en torno al albergue de transeúntes de Cruz Roja, que ha modificado y flexibilizado sus normas ante esta situación extraordinaria. Y así Alfonso González explicó que, aunque el tiempo máximo de pernocta para los transeúntes es de tres días seguidos y cuatro si coincide en fin de semana, estos días se ampliarán para que nadie quede en la calle por falta de sitio.
Si la demanda es superior a las diez camas que tiene la entidad, se pondrán colchones y esterillas en las zonas comunes, y se ampliará el horario de entrada y salida para hacerlo coincidir con el de los desayunos y las cenas de Cáritas. Ahora la entrada se adelanta a las 20.30 -antes era a las 21.00 horas- porque en Cáritas se cena a las 20.00, y la salida será a las 9.30 en lugar de las 9.00. Además, en el albergue habrá bebidas calientes, sopa, leche, mantas, abrigos y hasta un kit de guantes, gorros y bragas de cuello para quien lo necesite. «Y si aún así nos quedásemos sin sitio -explicó el presidente- nos pondremos en contacto con otros albergues de los alrededores, como Pontevedra, Santiago o Vigo, donde sabemos que hay plazas». El objetivo, como dijo Elena Suárez, «es que todo aquel que lo necesite tenga un techo, una manta, un abrigo...».
Cáritas, por su parte, pone a disposición de los necesitados su comedor social, las duchas y el ropero, donde además de prendas de abrigo hay mantas especiales para el frío donadas por el Ejército. También está la casa de San Cibrán, que aunque tiene otra función, la de la rehabilitación en la sociedad, también abre sus puertas en caso de emergencia.
En ese dispositivo de emergencias entra también la Policía Local que, como dijo Elena Suárez, «mantendrá una especial vigilancia junto con el grupo de emergencias. Están avisados para que lo tengan en cuenta por si hay gente que lo pasa mal».
El albergue de la Cruz Roja de Vilagarcía, sito en la plaza de la Constitución, lo mismo que Cáritas, consta de diez camas, la mayoría en habitaciones dobles, aunque hay alguna individual para cuando la solicita alguna mujer, porque la mayoría de los transeúntes son varones. Además de las habitaciones, dispone de baños acondicionados para minusválidos y una sala común con televisión.
En circunstancias normales, los usuarios tienen que solicitar con antelación un permiso que le da opción a quedarse tres días en el albergue. Pero mientras dure la ola de frío, si alguien necesita hacer uso de las instalaciones o de otros servicios, no tiene más que solicitarlo.