Viajeros empedernidos. Iago Radío Rodríguez tiene 27 años y es natural de Castrelo, Cambados. Su compañera es Carolina Laya, de 23 años y también cambadesa, aunque de A Modia. A él la vocación lo llevó por el camino de la ingeniería, y tras varios cursos en la Universidad de Vigo solicitó el Erasmus y realizó un máster en Inglaterra. Ella, tras cursar varios cursos de Ciencias de la Información en Santiago de Compostela, acabó la carrera en Andalucía. Ahora ha solicitado un Europrácticum.
La comida, en casa. Nuestra pareja de cambadeses come en casa casi todos los días. «No supermercado hai de todo, así que non se pasa tan mal co tema da comida como se di», asegura Carolina. Confiesan que echan de menos el marisco y los pescados gallegos. Pero, sobre todo, los energéticos potajes que se cocinan en el invierno cambadés: callos, cocido, lentejas... El contrapunto lo encuentran cada vez que van a comer fuera y pueden elegir «entre comida xaponesa, irlandesa, alemana, mexiacana... ata unha taberna española».