Aunque lleva diez años trabajando en la cofradía de A Illa, José Manuel Dosil sigue siendo «o de fóra». «E seguirei séndoo sempre, aínda que me veña vivir para aquí», una posibilidad que no entra en los planes de este carnotano que ha construido su vida en Teo. En una urbanización de esa localidad se despierta cada día a las siete y media de la mañana, junto a su mujer y sus hijos. Tras el zafarrancho de primera hora, a eso de las ocho «arranco para a Arousa» para estar en su puesto de trabajo a la hora que se le espera, las nueve. «Veño por autopista, e xa teño o tempo moi medido. O recorrido lévame, como moito, unha hora, cumprindo os límites de velocidade, ¿eh?». Hubo un tiempo en el que hacía el recorrido por carretera. Pero el viaje consumía demasiado tiempo y salud (tuvo dos accidentes de tráfico). Así que, hace ya algún tiempo, negoció con su empresa y logró que esta le financie el peaje de la autopista y que le abone cuarenta euros de combustible a la semana. «Non me cubre todo, porque en gasolina gasto uns setenta euros á semana. Pero tal e como están as cousas, non me queixo», cuenta. Y es que si no fuese por esas bonificaciones, «vir a traballar non sei ata que punto me resultaría rentable», con la factura de la gasolinera subiendo día a día y el peaje hambriento...