Los Reyes Magos: segundo asalto en la comarca

AROUSA

MARTINA MISER

Por si no fuera poco el trajín que tuvieron por la noche, Sus Majestades siguieron con la ronda ayer por la mañana repartiendo caramelos y mucha alegría allá por donde pasaron. En Vilagarcía no faltaron a su cita habitual en el Hospital do Salnés, donde tuvieron ocasión de departir con personal, pacientes y familiares. La prioridad, como debe ser, los niños. Primero estuvieron con Martín, un bebé que tuvo que pasar el día en el hospital porque está malito, pero no por eso se quedó sin la visita de los Magos de Oriente. Los adultos, desconfiados ellos, pensaban que el pequeño se iba a asustar ante las poderosas barbas de Gaspar y los flashes de las cámaras de la prensa, pero nada de eso. Martín estuvo muy asequible y demostró fotogenia.

Con un nuevo arousano

Su recorrido por el hospital llevó a los Reyes junto a Sindo y su madre. Él, recién llegado a este mundo, ella una vecina de A Illa de Arousa que se mostró muy emocionada ante tanto acontecimiento. Y es que un hijo no se tiene todos los días, y una visita real, tampoco. En el hospital ya cuentan con esta cita todos los 6 de enero y tanta es la confianza adquirida que los trabajadores hasta se permiten el lujo de lanzar algún que otro reproche a Sus Majestades. ¿A ver dónde está la auxiliar de enfermería que pidió el personal de la primera planta en su carta? Habrá que insistir. Entretanto y para que no se diga, las enfermeras no dejaron de derrochar simpatía con los visitantes, a quienes recibieron con villancico incluido.

De ruta por Valga

Melchor, Gaspar y Baltasar siguieron ruta por Vilagarcía, con una visita a misa y al asilo de ancianos, pero su caravana traspasó fronteras. En Valga tuvieron chollo hasta bien entrada la tarde. Poco después de las nueve de la mañana -que para algo son Magos- ya estaban al pie de las carrozas dispuestos a recorrer el municipio, y a las dos de la tarde todavía seguían en la brecha, escoltados en todo momento por los diligentes chicos de Protección Civil. Ya por la tarde, hicieron una parada en el belén de Campaña donde fueron recibidos por un montón de niños que, a esas horas, ya tuvieran tiempo de disfrutar de los regalos que les dejaron la noche anterior. Las maquinitas causan furor pero donde se ponga una bicicleta de toda la vida... Que se lo digan si no a Brian, que no esperó a que pasara el día para estrenar su flamante bici en la plaza de Ravella.