Continentes sin contenidos

AROUSA

El caso de Catoira ilustra perfectamente el despropósito nacional. La cultura del cemento, esa que llevó a construir edificios públicos sin calcular para qué. Sin hacer una mínima planificación de necesidades, de usos y financiación. En Catoira se han invertido 800.000 euros para nada, porque sin muebles y sin personal, el centro de día se queda solo en paredes y en buenas intenciones, a costa del erario públicas. Ojalá fuera esta una excepción pero hay otros muchos casos cerca, sin tener que recurrir al escándalo del Gaiás. Casas de cultura sin cultura, un centro de recuperación de la memoria en Vilagarcía que ha caído en el olvido o rescates de sociedades culturales caducas cuyos costosos salones veremos cómo se llenan de contenido. Y, mientras, los servicios pensados para el bienestar de mayores y dependientes se pierden por unos miles de euros.